La semana pasada fue terrible para los activos de riesgo, ya que las acciones en los mercados de valores de Estados Unidos y otros países sufrieron la peor caída desde la crisis de marzo. Múltiples factores disuadieron a los inversores de asumir riesgos, incluidos los cierres renovados en varias naciones de Europa, los crecientes temores de una recesión doble y, lo más importante, los posibles resultados de las elecciones presidenciales estadounidenses que se realizarán este martes 3 de noviembre.

El mundo seguramente permanecerá despierto el martes por la noche y el miércoles por la mañana para descubrir quién liderará a los Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Sin embargo, el aumento en las papeletas de votación por correo y el tiempo que lleva contarlas puede retrasar el anuncio durante varios días y posiblemente semanas si los votos contados anticipadamente muestran un resultado poco claro. Es por eso que los inversores deben estar preparados para un recorrido salvaje en la volatilidad del mercado.

Con el retador demócrata Joe Biden ocho a diez puntos por delante a nivel nacional y continuando a la cabeza en los estados decisivos clave, el exvicepresidente parece estar en una posición más fuerte de cara al día de las elecciones de mañana. Sin embargo, los recuerdos de las elecciones presidenciales de 2016 permanecen frescos en la mente de los inversores cuando Trump luchó contra todo pronóstico y ganó la presidencia a pesar de perder el voto popular.

Si bien una victoria de Biden ahora se considera un escenario más optimista para los mercados de valores estadounidenses y mundiales con un estímulo fiscal masivo y relaciones comerciales menos disruptivas que probablemente acompañen a su presidencia, las políticas del retador pueden encontrar un obstáculo si los demócratas no pueden apoderarse de ambas cámaras del Congreso.

Sin embargo, una victoria demócrata completa inicialmente puede llevar los mercados a nuevas alturas. Un escenario probable en caso de una barrida de los demócratas es que las acciones de valor superarán a las acciones de crecimiento, los mercados emergentes superarán a los mercados desarrollados y el dólar se debilitará debido al enorme déficit fiscal y la emisión de deuda. Es probable que el desempeño de las grandes acciones tecnológicas sea muy interesante en ese escenario, ya que los impuestos más altos y una mayor regulación deberían actuar como un lastre, pero en el otro lado de la ecuación, todavía tenemos un virus que no muestra signos de desaceleración y, por lo tanto, las empresas de tecnología seguirán beneficiándose.

Una victoria de Biden y un Senado bajo control republicano probablemente sea el peor resultado para los inversores, al menos a corto plazo. Podríamos esperar ver una corrección más pronunciada en las acciones de Estados Unidos, con una posible caída del 10 al 15%. Eso se debería principalmente a los retrasos en la aprobación de nuevos y audaces planes de estímulo. Sin embargo, eso también depende en gran medida de lo que ocurra con el coronavirus. Si una vacuna está disponible para finales de año o principios de 2021, la economía de los Estados Unidos puede continuar recuperándose, pero a un ritmo más lento que si estuviera respaldada por medidas fiscales.

El resultado menos esperado es una victoria de Trump y que los republicanos continúen controlando el Senado. Ese podría ser el segundo mejor escenario, en el cual las acciones estadounidenses seguramente continuarán subiendo aunque las estrategias diferirán, ya que las acciones de crecimiento seguirán superando a las acciones de valor y el sector energético golpeado probablemente se recupere mientras que las acciones de compañías de energía alternativa pasarán a un segundo plano por un tiempo. Los precios del petróleo crudo seguramente se mantendrán volátiles en las próximas semanas.

Cualquiera que sea el resultado de las elecciones, se espera que los resultados se conozcan la misma noche o el miércoles. De lo contrario, la volatilidad se mantendrá elevada con una votación más reñida de lo que predijeron las encuestas y un cierto potencial de rechazo de los resultados, lo que significaría varias semanas o meses de intensa incertidumbre.

Y mientras tanto, ¿qué nos depara el mercado de divisas?

Índice del dólar en espera…

La acción del precio de hoy lo dice todo. Los alcistas y bajistas del índice del dólar están a la espera de las elecciones estadounidenses. Aunque un cierre diario por encima de 94,00 podría desencadenar un movimiento hacia 94,65, el nivel donde el índice del dólar concluya esta semana estará finalmente influenciado por lo que suceda mañana.

Posible ruptura bajista del EUR/USD

Parece que el par de divisas EUR/USD está intentando romper a la baja el rango actual de más de 200 pips. El tipo de cambio se encuentra  debajo de 1,1650 con el impulso a la baja que podría llevar los precios hasta 1.1600 en el corto plazo. Si el tipo de cambio cae debajo de 1.1600 se estima que podría llegar incluso hasta 1.1450, pero esta semana cualquier cosa puede ocurrir debido a los factores de riesgo.

Posible rebote alcista del GBP/USD

Con todo lo que está pasando en el Reino Unido y en el tema del Brexit, se espera que la libra se mantenga a la baja durante las próximas semanas. Las elecciones estadounidenses han agregado un factor adicional al ya volátil par de divisas. Los precios rondan los 1.2900 al momento de escribir este artículo. Una victoria completa de los demócratas podría hacer que el GBP/USD repunte y llegue hasta 1.3000 en el corto y mediano plazo.

El yen se mantiene al alza

El par de divisas USD/JPY se mantiene en tendencia bajista en los gráficos diarios con una resistencia en torno a 104.80. Será interesante ver cómo reacciona este par ante el resultado de las elecciones estadounidenses del martes. Una victoria de Biden que debilite al dólar puede arrastrar al USD/JPY a la baja, lo mismo puede esperarse de una victoria de Trump. Un resultado controvertido que alimente la aversión al riesgo podría resultar en un aumento en el valor del yen y en una caída del USD/JPY. Con respecto a lo que nos dice el análisis técnico, los precios se encuentran debajo de la media móvil simple de 20 días, mientras que el MACD se mueve a la baja. Una ruptura por debajo de 104.15 podría abrir las puertas hacia 103.00.

El AUD/USD se encuentra arriba de 0,7000

Últimamente parece que el AUD/USD está esperando algo.

0.7000 sigue siendo un nivel clave de interés en el par de divisas AUD/USD. En lo que respecta a los aspectos técnicos, el par de divisas permanece en un canal bajista, los precios se negocian por debajo de la media móvil simple de 100 días mientras que el MACD se mueve a la baja. En una semana normal, un quiebre por debajo de 0,7000 podría haber abierto las puertas a una mayor caída del precio hasta 0,6800. Sin embargo, esta no es una semana normal.