El viernes pasado Grecia capituló a medida que más y más dinero salió del sistema bancario griego (el estimado de 800 millones de euros al día) y se hizo evidente que controles de capital serían necesarios pronto si no se llegaba a un acuerdo. Por otra parte, el gobierno griego se habría quedado sin dinero en cualquier caso. Grecia básicamente tuvo que aceptar prácticamente todas las demandas de sus acreedores: pedir una extensión del odiado programa de reforma con la supervisión de la troika, y la promesa de no hacer retroceder las reformas introducidas por los gobiernos anteriores o introducir nuevas medidas que ocasionaran la ampliación del déficit. A cambio, los acreedores de Grecia acordaron extender su acuerdo de rescate actual de cuatro meses. Puede decirse que hubo dos concesiones concretas: 1) la troika pasó a llamarse «las tres instituciones», y 2) Grecia será capaz de proponer su propia lista de reformas en vez de que estas sean impuestas desde el exterior. Pero, por supuesto, estas reformas tienen que ser aceptables para los acreedores, así que no hay mucho margen de maniobra.

Durante esta tarde Grecia presentará al Eurogrupo una lista de las reformas propuestas, las cuales estarán basadas en temas estructurales como la evasión fiscal, la corrupción y la administración pública. Si el Eurogrupo se muestra satisfecho, avalará la lista, que luego irá a los diferentes parlamentos de la zona euro para su ratificación. El Parlamento griego también tiene que aprobar el acuerdo, y algunos miembros de SYRIZA podrían votar en contra.

A pesar de todo el drama que acompaña a las negociaciones, el acuerdo es sólo una medida temporal que sólo permite un respiro mientras continúan las negociaciones. En primer lugar, el acuerdo deja varias cuestiones importantes sin resolver, tales como qué medidas de reforma debe adoptar Grecia con el fin de obtener diversas ayudas de pago. En segundo lugar, el dinero se destinará a pagar los intereses de la deuda de Grecia, no para ayudar a la economía griega, por lo que, de hecho, la troika está llegando a un acuerdo para rescatar a los bancos europeos, y no a Grecia. Lo más importante, la financiación tiene una duración de cuatro meses, lo que significa que termina justo antes de que Grecia tenga que hacer dos pagos de bonos cruciales al BCE por un total de 6.7 billones de euros. Grecia no tiene el dinero para hacer estos pagos, por lo tanto, las discusiones sobre un posible tercer rescate para el país probablemente van a empezar «muy pronto».

Durante los cuatro meses, las dos partes negociarán el objetivo de la situación fiscal de Grecia. En virtud del acuerdo anterior, Grecia tenía que tener un superávit primario del presupuesto – un superávit antes de pago de intereses – de 3% este año y 4,5% en 2016. La UE quiere que Grecia tenga este gran excedente de tal manera que la deuda del país pueda caer a partir 175 % del PIB en la actualidad a 110% en el 2022. Decir que esto es una «ilusión» es una exageración, porque eso implicaría que involucra  pensar y desear, cuando en realidad la UE sólo está deseando. Un estudio de 54 países desde 1974 hasta 2013 encontró que sólo durante el 15% del tiempo los países lograron tener un superávit primario de al menos el 3% del PIB durante cinco años, y los excedentes de 4% del PIB para más de una década fueron muy raros (sólo cinco países). Los griegos quieren una rebaja de su deuda para que puedan cumplir sus objetivos de deuda/PIB con un nivel de superávit primario más razonable del 1,5%. Una importante: El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem dijo que Atenas puede ser capaz de reducir la meta de superávit presupuestario, que es una demanda clave del nuevo gobierno.

No obstante, la negociación sobre este punto es probable que sea difícil, ya que abarca un amplio debate sobre la sostenibilidad de la deuda y la tasa de crecimiento potencial de la economía griega. Podemos esperar una crisis de última hora similar a lo que vimos en esta ocasión. La diferencia es que esta vez, el gobierno fue elegido e inmediatamente arrojado a las negociaciones con un plazo de dos semanas. No tuvo tiempo para prepararse. La próxima vez, Atenas tendrá cuatro meses para determinar un «plan B» en caso de que la zona euro no esté de acuerdo con sus propuestas. Tener una alternativa bien pensada, que podría incluir dejar la zona euro, podría aumentar sustancialmente la posición negociadora de Grecia. También podría hacer que una salida de Grecia sea más probable, ya que habrá más tiempo para que ambas partes se preparen ante esta eventualidad.

Efecto sobre el mercado Forex

Del par EUR/USD se recuperó desde los mínimos del viernes después de las noticias, pero no las cotizaciones no pudieron siquiera tocar los máximos del martes o jueves, en donde el precio llegó hasta 1.1450, y hoy lunes el mercado abrió en Europa en torno a 1.1377 – prácticamente sin cambios con respecto a su apertura de 1,1363 el viernes. Por lo tanto, el veredicto del mercado parece ser que mientras las negociaciones tuvieron éxito (por lo tanto no hay bajas adicionales en el EUR / USD), no tuvieron tanto éxito como para mejorar las perspectivas del euro. Las tensiones subyacentes dentro del euro aún permanecen, además de la presión del programa de alivio cuantitativo, que se iniciará el próximo mes. Por lo tanto, la perspectiva para el euro sigue siendo bajista.

Calendario económico para el 23 de febrero del 2015

Aparte de Grecia, el principal punto de interés el día de hoy es la encuesta IFO de Alemania para el mes de febrero. Se espera que los tres índices hayan aumentado. Tras los resultados positivos de la encuesta ZEW que fueron publicados el pasado martes, esto se sumaría a la creciente confianza de que la mayor economía de Europa está reviviendo. También podría fortalecer un por al euro, aunque, por supuesto, la moneda depende más de lo que ocurre con Grecia.

El Banco Nacional de Suiza publicará sus datos de depósito semanal, los cuáles podrían mostrar si el Banco intervino en el mercado de divisas durante la semana terminada el 20 de febrero. Los depósitos se mantuvieron sin cambios en la semana anterior, lo que sugiere que hubo poca o ninguna intervención.

En Estados Unidos, se prevé que las ventas de casas existentes para enero hayan disminuido un poco. Los datos de las viviendas iniciadas y permisos de construcción que fueron publicados la semana pasada fueron consistentes con un mercado de la vivienda que muestra mejoría. Si las ventas de casas existentes están en línea con un sector de la vivienda en crecimiento, esto puede ser positivo para el USD. El mismo día se estará publicando el Índice manufacturero de la Fed de Dallas.

Calendario económico para el resto de la semana

En cuanto al resto de la semana, lo más destacado será el informe de la presidente de la Fed, Janet Yellen, sobre la política monetaria al Congreso (Senado el martes y la Cámara de Representantes el miércoles), el cual se presenta dos veces al año.

También el martes, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y otros miembros del MPC, darán testimonio ante el Comité de Tesorería de la Cámara de los Comunes. El miércoles, el presidente del BCE, Mario Draghi, testifica ante el Parlamento Europeo en Bruselas. Finalmente el viernes tenemos la publicación habitual de datos de fin de mes de Japón, incluyendo las importantes cifras del IPC.

EUR/USD rebota al alza tras el acuerdo griego el viernes

EUR/USD en rebote alcista debido a acuerdo de Grecia

El EUR/USD se recuperó con fuerza después de haber caído hasta el nivel de la barrera de soporte clave de 1.1260 (S1) el viernes, después de que el Eurogrupo acordó ampliar el programa de rescate de Grecia por cuatro meses. Sin embargo, el par sigue oscilando entre el citado soporte y la resistencia localizada en 1,1540 (R2), por lo que es recomendable mantener un enfoque de «esperar y ver» en lo que se refiere al horizonte a corto plazo. En cuanto a la tendencia más amplia, el par se encuentra todavía en una tendencia bajista. El EUR/USD está formando altos más bajos y bajos más bajos por debajo de las medias móviles de 50 y 200 días. Una caída por debajo de 1.1260 (S1) es el movimiento que cambiaría el sesgo de nuevo a la baja, probablemente. Tal ruptura probablemente podría desencadenar un movimiento bajista que podría llegar hasta 1100 (S2), es decir el bajo del 26 de enero.

  • Soportes:1260 (S1), 1.1100 (S2), 1.1025 (S3).
  • Resistencia: 1,1450 (R1), 1.1540 (R2), 1.1650 (R3).