• Estados Unidos no confirmó los planes de prohibir el listado de compañías chinas en sus mercados de valores.
  • Inversores en espera de informe de Nóminas No Agrícolas para evaluar el próximo movimiento de la Fed.
  • Se espera que el Banco de la Reserva de Australia baje las tasas de interés
  • La volatilidad de la libra esterlina aumentará en las próximas semanas

Los mercados de valores en Asia comenzaron la semana con un comportamiento mixto después de que el S&P 500 registrara una disminución de 0.5% el viernes pasado luego de los últimos acontecimientos en política y comercio. Los informes que sugieren que la administración estadounidense está considerando medidas para limitar los flujos de capital hacia China, mediante la exclusión de las compañías chinas de las bolsas de valores estadounidenses y la restricción de las inversiones de fondos de pensiones en los mercados chinos, afectaron el sentimiento de los mercados.

Si bien no ha habido confirmación en este sentido, la idea de que la guerra comercial se convierta en una guerra contra los flujos de capital conducirá a un entorno donde los inversores buscarán colocar su dinero en activos de refugio seguro. Ya sea que la Casa Blanca implemente tales restricciones o simplemente planee usarlas como una herramienta para obtener influencia en las próximas negociaciones comerciales, el mensaje enviado no fue bien recibido por los mercados financieros.

Los mercados de capitales estadounidenses se consideran algunos de los mercados más abiertos a nivel mundial. Cualquier signo de restricción del acceso a los inversores extranjeros indicaría que las empresas chinas pueden necesitar considerar opciones alternativas para recaudar capital. Esto colocaría a Estados Unidos en una clara desventaja frente a sus competidores y eventualmente conducirá a menos entradas de capital financiero.

¿Que nos traerá esta semana en los mercados financieros?

Durante esta semana tendremos la publicación de las Nóminas No Agrícolas de Estados Unidos, que seguramente será uno de los eventos de riesgo más importantes en estos días. Después de haber reducido las tasas de interés por segunda vez este año, la Reserva Federal está observando los datos económicos muy de cerca para decidir su próximo movimiento. El mes pasado, el crecimiento del empleo en Estados Unidos se desaceleró a su nivel más bajo desde mayo y estuvo debajo de las expectativas. Sin embargo, al analizar el informe general de empleo, vemos que no fue terriblemente malo. El crecimiento salarial continuó expandiéndose en 3.2% y la tasa de desempleo se mantuvo estable en 3.7%. 

Otra caída en los indicadores de empleo puede enviar una señal de advertencia a los encargados de formular las políticas de la Fed, que hasta ahora han descartado nuevos recortes de tasas en 2019 y 2020. Sin embargo, los mercados todavía están convencidos de que habrá otro recorte de tasas de interés este año, por lo que cualquier lectura positiva o negativa sorpresa en los indicadores de empleo probablemente conducirá a grandes movimientos en el dólar estadounidense.

Los operadores del euro vigilarán de cerca los PMI manufactureros que cayeron al nivel más bajo en una década en Alemania la semana pasada. La disputa comercial en curso entre Estados Unidos y China claramente ha afectado al sector manufacturero mundial y si las nuevas publicaciones de los PMI europeos confirman las cifras iniciales, entonces seguramente aumentará significativamente la presión sobre el Euro.

Los operadores de divisas también están observando de cerca al dólar australiano ya que se espera que el Banco de la Reserva de Australia reduzca las tasas de interés a un nuevo mínimo histórico del 0,75% el martes. La desaceleración en la economía de China parece ser un factor importante que afecta el crecimiento y el empleo en Australia; aunque los encargados de formular políticas pueden estar preocupados de que el crédito barato genere una nueva burbuja en el mercado inmobiliario. Es probable que esto complique la decisión del RBA, lo que significa que si el banco decide quedarse en espera, esperaríamos ver un rebote en el australiano.

¿Es hora de prepararse para 100 en el índice del dólar?

El dólar estadounidense sigue al alza contra sus principales contrapartes y la ruptura de 99 en el índice del dólar hace que el importante nivel psicológico de 100 esté cada vez más al alcance. El impresionante impulso de compra que el dólar ha experimentado desde el miércoles continuó hasta la sesión del miércoles, con un nuevo máximo alcanzado para este 2019, lo que significa que el índice del dólar ahora ha ganado un 3% en lo que va del año.

Solo en los últimos tres meses, el dólar ha subido un 3% y, si bien el presidente Trump no está contento con su valoración, todo parece indicar que el alza en los mercados del dólar no se va a detener en el corto plazo.

El euro está a punto de caer por debajo de 1.09 y habiendo perdido más del 4% sólo este año, ahora podría dirigirse hacia 1.05 durante el último trimestre de 2019. Por supuesto, la Administración Trump es bien conocida por su postura contraria a la fortaleza del dólar y podría amenazar con pedirle al departamento del Tesoro que intervenga en el mercado, lo que diluye la probabilidad de que el índice del dólar siga subiendo y llegue a 102 en el cuarto trimestre.

No debería sorprendernos tanto que el dólar siga siendo tan favorecido por los inversores. La economía de Estados Unidos está creciendo al menos un 2% durante este año, mientras que Europa tiene las nubes de una recesión sobre su cabeza. El Brexit y la confusa situación actual de la política en el Reino Unido esencialmente proporcionan una señal clara que indica a los inversores que deben mantenerse alejados de la libra esterlina por el momento. Además, dado de que no ha ningún indicio inminente de que un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China a largo plazo esté cerca de producirse, es poco probable que las divisas de los mercados emergentes tengan posibilidades de de subir en el corto plazo.

Oro se muestra como una compra atractiva en $1500

El cambio repentino en el impulso del mercado hacia un dólar más fuerte potencialmente brinda una oportunidad para que los inversores del oro vuelvan a ingresar al mercado. A menos que Estados Unidos y China anuncien que se están acercando a un acuerdo comercial real, las preocupaciones sobre el crecimiento global y los temores de recesión mundial que tienen a los bancos centrales dando vueltas en círculos, ofrecen razones más que suficientes para esperar que los precios del oro reanuden su asombroso rally alcista de 2019.

La caída de Bitcoin puede extenderse por debajo de $6000

La semana anterior hubo una fuerte ola de ventas en los mercados de criptomonedas, con Bitcoin perdiendo un 6% adicional solo el jueves. En el pasado, la zona alrededor de $8000 ha sido vista como una oportunidad de compra, aunque el panorama técnico no descarta más ventas y un movimiento por debajo de $7000 por primera vez desde mayo podría producirse.

En el caso de que el impulso de venta de Bitcoin alcance un nivel de fuerza que lo empuje por debajo de $6000, podríamos ver a los compradores saltar al mercado y defender este nivel con la esperanza de elevar el precio del activo.

Espectacular mes de volatilidad para el petróleo no ha terminado

 Los compradores potenciales de petróleo seguirán de cerca los titulares tras los comentarios del Ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, Adel Al Jubeir, de que todas las opciones estaban abiertas después del ataque con aviones no tripulados en sus instalaciones petroleras hace casi dos semanas. Una respuesta militar, aunque todavía se considera improbable, tiene el potencial de conmocionar los precios del petróleo de una manera no vista desde el 16 de septiembre, cuando vimos un aumento del 20% en los precios.

Todavía se espera que se evite una escalada militar después de los acontecimientos en Arabia Saudita. Incluso el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, expresó esta semana a la Asamblea General de las Naciones Unidas que Estados Unidos quería una «resolución pacífica con la República Islámica de Irán» y el Ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita también declaró «que todos están tratando de evitar la guerra e intentando evitar la escalada”. Estos comentarios fueron apoyados por el Reino Unido, Francia y Alemania, que también respaldan la opinión de que Irán está detrás de los ataques contra Arabia Saudita.