El año pasado, aparentemente los activos de riesgo, como las acciones, parecían no preocuparse por lo que estaba ocurriendo en el mundo. Durante los últimos meses del 2021 el aumento de la inflación, la reducción de los programas de estímulo de los mayores bancos centrales, los posibles aumentos de las tasas de interés y las variantes Delta y Omicron del Covid-19 no tuvieron mayor impacto en los mercados financieros.

A pesar de todos esos eventos aparentemente preocupantes, el apetito por el riesgo demostró una capacidad de recuperación notable para superar cualquier cosa que se interpusiera en su camino. Por ejemplo, el S&P 500 registró 70 nuevos máximos históricos en el camino de conseguir un avance del 27% para 2021.

Aún así, los mercados aún podrían enfrentar un año complicado en 2022.

A continuación se presentan tres factores fundamentales principales con los que los inversores y tendrán que lidiar y también los posibles ganadores a tener en cuenta:

Aumento de la inflación en las principales economías

En los últimos meses, los precios de los bienes y servicios en las principales economías se han disparado (a noviembre de 2021):

  • Estados Unidos: finalizó el año con la inflación más rápida desde 1982
  • Reino Unido: terminó el año con la inflación más rápida desde 2011
  • Europa: Alcanzó un nivel de inflación récord.

El aumento de los precios al consumidor también es una consideración importante para los inversores que deben elegir qué clase de activos podría proteger mejor su riqueza y poder adquisitivo contra los efectos erosivos de la inflación.

Por lo tanto, en un mercado de alta inflación el oro podría verse fuertemente beneficiado. 

Este metal precioso se ve tradicionalmente como una forma de preservar la riqueza (cobertura) contra la inflación. Sin embargo, el oro también tiene una relación inversa con el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense (es decir, cuando el dólar baja, el oro sube y viceversa).

En resumen, el oro podría tener un 2022 fuertemente alcista si la inflación continúa aumentando y los rendimientos del dólar/bonos del Tesoro se mantienen bajo control.

Alza en las tasas de interés de la Fed

La Reserva Federal de Estados Unidos es el banco central más importante del mundo. Y uno de sus principales trabajos es asegurarse de que los precios al consumidor (inflación) no suban demasiado rápido.

La principal forma en que pueden controlar la inflación es elevando las tasas de interés.

Tal como están las cosas, la Fed ha indicado que podrían subir las tasas 3 veces en 2022, lo que seguramente tendrá un fuerte impacto en los mercados.

Uno de los ganadores de un alza en las tasas de interés de la Fed será el dólar estadounidense. Históricamente, las tasas de interés más altas de Estados Unidos generalmente significan un dólar más fuerte. Esto se debe a que las tasas de interés más altas también suelen significar mayores rendimientos para los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que lleva a los inversores globales a enviar más dinero a los activos de ese país.

Se espera que esta relación se desarrolle una vez más en 2022, a menos que la Fed tenga que contener las subidas de tipos por temor a desencadenar una recesión.

Una nueva variante del Covid-19

Entramos en el tercer año de esta batalla contra Covid-19. Hasta ahora, la economía global parece lo suficientemente resistente como para resistir las variantes Delta y Omicron.

Pero, ¿Qué pasa si vemos una nueva variante más fuerte y contagiosa que haga retroceder el reloj de la pandemia?

La siguiente letra del alfabeto griego después de omicron es pi. A menos que la OMS decida saltarse un par de letras nuevamente (como lo hicieron antes de decidirse por Omicron), podemos esperar que una nueva variante no nos lleve de vuelta a los bloqueos que cierren la economía mundial una vez más, a menos que sea más contagiosa y/o virulenta.

Sin embargo, si este trágico giro de los acontecimientos se hace realidad en 2022, vendrían los problemas.

Si esto ocurre, los activos de riesgo como las acciones serán los más afectados y los activos de refugio seguro serán la mejor opción para los inversores.

Bajo este escenario, el franco suizo se verá beneficiado.

Impacto de la nueva variante del COVID-19

El franco suizo (CHF) se considera una moneda de refugio seguro, lo que significa que los inversores acuden a él en momentos de mayor incertidumbre econ{omica. Recuerde cómo el CHF fue una de las monedas del G10 con mejor desempeño frente al dólar estadounidense en 2020, y el franco suizo también tuvo una ganancia anual frente a todas las demás monedas de los mercados emergentes ese año.

En un evento importante que aumente la aversión al riesgo, como una nueva variante de Covid que trastorne la recuperación económica global, podemos esperar que las monedas de refugio seguro, incluido el CHF, muestren un aumento en su demanda.

Por supuesto, las perspectivas de los mercados financieros son demasiado amplias para limitarse a solo tres temas. Así que aquí hay otros cinco eventos a tener en cuenta que podrían afectar a varias clases de activos:

  • Riesgos relacionados con el Brexit: GBP, FTSE 100
  • Riesgos de contagio del sector inmobiliario en problemas de China: CNH, índice Hang Seng
  • Planes de gastos del presidente estadounidense Biden: dólar estadounidense, acciones estadounidenses
  • Elecciones de mitad de período en Estados Unidos (Noviembre de 2022): dólar estadounidense, acciones estadounidenses
  • Tensiones geopolíticas entre las principales economías: refugios seguros(oro, CHF, USD)

Independientemente de lo que pueda surgir en el mundo en 2022, también promete muchas oportunidades para los traders e inversores.

Por lo tanto, sigue siendo vital que los participantes del mercado se mantengan alerta y controlen los principales temas que podrían influir en los precios de los activos durante este año calendario.