Los mercados financieros globales y los titulares de las noticias en todo el mundo una vez más están completamente afectados por los eventos en curso en Turquía. La lira turca ha entrado en otra ronda de caída libre, ocasionando una volatilidad en curso que está arrastrando una gran cantidad de monedas en todo el mundo. La debilidad de la moneda se extendió y afectó a las divisas de otras economías emergentes como el rand sudafricano, al rublo ruso y al peso mexicano, mientras que la rupia india cayó a un nuevo mínimo histórico como resultado de la atmósfera de «riesgo» en los mercados globales.

El daño en los mercados globales ha sido extenso después de la caída libre de la lira, pero son las monedas de los mercados emergentes y de mayor rendimiento las que presentan el mayor riesgo de sufrir más dado que los inversores están cada vez menos dispuestos a asumir riesgos. Algunas monedas de mercados emergentes todavía no están acostumbradas al tipo de volatilidad del mercado que las monedas desarrolladas pueden enfrentar, y ya se especula que los bancos centrales de los mercados emergentes podrían intervenir para evitar una mayor debilidad de sus divisas. Es probable que debido a que los mercados están siendo impulsados ​​por factores externos a nivel global que están teniendo un fuerte impacto, estos bancos centrales pueden hacer muy poco y pueden llegar incluso a correr el riesgo de causar mayores preocupaciones en los inversores si comienzan a presionar el botón de «pánico».

En pocas palabras, mientras el sentimiento de los inversores siga siendo impulsado por los intensos temores de que Turquía se encuentre en medio de una crisis monetaria, la tendencia seguirá siendo de evitar los riesgos en la medida de lo posible. Esto significa que las acciones a nivel mundial tendrán dificultades para encontrar compradores, mientras que las bolsas de los mercados emergentes y sus respectivas monedas sufrirán una menor atracción de los inversores hacia el riesgo.
Es probable que tanto el yen japonés como el dólar estadounidense sigan al alza debido a su estado de refugio seguro.

El euro cayó a un nuevo mínimo anual frente al dólar estadounidense en las primeras horas de la semana de negociación, luego de otro colapso sorprendente en la lira turca cuando los mercados asiáticos abrieron esta mañana. Sigue existiendo preocupación de que Europa esté más expuesta a una crisis turca de lo que los inversores han estimado. Europa es solo uno de los mercados que está amenazado por un efecto de contagio de la crisis de la lira turca.

La crisis turca comienza a extenderse a otros mercados

La lira turca reanudó su caída el lunes por la noche alcanzado un nuevo récord mínimo de 7.21 por dólar antes de recuperarse ligeramente durante la sesión de Asia. Los comentarios del presidente Recep Tayyip Erdogan y del ministro de Finanzas, Berat Albayrak, durante el fin de semana de que un plan se revelaría hoy para calmar a los mercados no lograron restablecer la confianza.

Con una inflación que se espera que supere el 20%, un déficit en cuenta corriente que continúe ensanchándose, rendimientos de los bonos en récords y tensiones políticas crecientes con los Estados Unidos, la administración turca tiene opciones limitadas para evitar que la lira caiga.

Los inversores esperan ver medidas económicas serias y no políticas para evitar que las cosas se salgan completamente de control. Esto incluye un alza de tasas de interés de emergencia por parte del banco central, la imposición de controles de capital, reformas fiscales, la obtención de un paquete de rescate por parte del FMI u otros prestamistas y el final de la actual lucha diplomática con Donald Trump. Hasta que se tomen estos pasos, los inversores continuarán liquidando los activos turcos.

El sentimiento de aversión al riesgo se extendió a otros mercados con el Rand sudafricano cayendo más de 10% la madrugada del lunes para negociarse a un mínimo de dos años de 15.32 por dólar. El peso argentino y el rublo ruso también se encontraban entre las monedas más afectadas de los mercados emergentes. Mientras tanto, el euro cayó por debajo de 1,14 frente al dólar ya que los inversores intentan evaluar el daño que Turquía puede causar a los bancos europeos; el español, el francés y el italiano en particular tienen una gran exposición a la deuda turca.

Los mercados de valores en toda Asia también cayeron, y los índices Nikkei, KOSPI, Shanghai y Hong Kong bajaron más de 1,6%. Los inversores deberían esperar una reacción similar cuando los mercados europeos se abran hoy, en la cual los bancos tendrán fuertes caídas.

El dólar se benefició de la actual crisis de los mercados emergentes alcanzando un máximo de un año de 96.50. También se publicó recientemente la información económica del dólar, que mostró que el IPC subyacente hizo su mayor avance en una década, con un aumento del 2,4% respecto del año pasado. A la Reserva Federal no le queda otra opción que mantener la política de ajuste con dos alzas de tasas más este año, lo que lleva a una mayor divergencia en las políticas monetarias. Mientras que un dólar más fuerte coloca a los Estados Unidos en una posición más débil en la guerra comercial en curso, los inversores siguen preguntándose si Trump hará otro intento para llevar al dólar a la baja.

Bonos del Tesoro de Estados Unidos al alza

La economía de los Estados Unidos parece haber crecido constantemente, y la evolución del bono a 10 años es favorable. La disminución en el precio del bono y el aumento correspondiente en el rendimiento desde 2017 sugieren una reducción en la demanda de activos seguros, un tema que persistió durante la crisis, sustituyéndolos por activos más riesgosos como las acciones. Como reflejo de la estabilidad del crecimiento en la economía de los Estados Unidos y a pesar de los acontecimientos políticos ocasionalmente turbulentos en el país, el futuro del bono a 10 años ha estado fluctuando en el rango de 118.30 a 121.40 en los últimos 6 meses, sin poder romper estos niveles.

En los últimos días, el rendimiento de los bonos se ha negociado cerca del nivel de resistencia de 120.18 (retroceso de Fibonacci de 61.8%), durante la sesión de negociación europea, rompiendo el nivel de resistencia al inicio de la sesión, pero operando a niveles levemente más bajos desde entonces. Si el precio logra persistir por encima de este nivel, entonces el siguiente punto de resistencia, en aproximadamente 120.50 sería indicativo de si los máximos de mayo podrían alcanzarse, o si el precio podría retraerse a lo que se convertiría en el nivel de soporte.