La fuerte venta masiva en los mercados de valores de los Estados Unidos sugiere que octubre podría ser el peor mes desde la crisis financiera mundial de 2008. Ya se han perdido siete billones de dólares de la capitalización global del mercado, y aún no hay señales de que los compradores vayan a regresar con fuerza.

Las acciones chinas cayeron hoy con el CSI 300 bajando más de un 3%, mientras que el yuan se mantuvo cerca del mínimo de una década. El Nikkei 225 de Japón cedió ganancias de más del 1% y ahora se encuentra negociándose en territorio negativo. Las acciones en Australia se movieron en contra de la tendencia, con el ASX 200 ganando más del 1% apoyado por los sectores de salud y telecomunicaciones.
Los vendedores parecen tener un buen control del mercado y hay muchas razones para justificar sus acciones. Por ejemplo, tenemos la posibilidad de un debilitamiento del crecimiento económico mundial, la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, el endurecimiento de la política monetaria, los temores de un Brexit duro, los problemas presupuestarios de Italia… y la lista continúa. Lo que es más interesante es que los inversores incluso están castigando a las empresas que han reportado ganancias positivas sorpresivas.

Hasta la fecha, casi la mitad de las compañías de S&P 500 han anunciado resultados de ganancias para el tercer trimestre. De las 241 empresas, el 77% logró superar el EPS (Beneficio Por Acción) y el 59% mejoró en ventas de acuerdo con FactSet. Las compañías que han reportado ganancias positivas sorpresivas vieron a sus acciones caer alrededor de un 1.5% en promedio dos días antes de la publicación de los datos de ganancias y esta caída generalizada se mantuvo hasta dos días después del anuncio. Por lo tanto, las ganancias no parecen ser una razón clave para la venta masiva del mercado a pesar de que algunos grandes nombres como Amazon y Alphabet decepcionan a los inversores.

De hecho, las valoraciones se están volviendo atractivas luego de una caída del 10% en el índice S&P 500. La relación P/E  Forward se ubica actualmente en 15.5 en comparación con el promedio de 16.4 de 5 años. Ese es el momento en que los inversores deberían considerar comprar compañías con fundamentos sólidos. Sobre todo, cuando se considera que los datos económicos todavía apoyan la inversión en compañías con bases fuertes y con potencial. Los datos del viernes mostraron que la economía de Estados Unidos se expandió 3.5% en el tercer trimestre después de un crecimiento de 4.2% en el trimestre anterior, principalmente impulsado por el gasto del consumidor.

Hasta ahora, esta caída de las acciones parece más una corrección del mercado que el inicio de una recesión. Sin embargo, si los principales indicadores económicos comienzan a bajar mientras la Reserva Federal sigue aumentando las tasas de interés, la corrección de las acciones puede convertirse en un mercado bajista. Las presiones inflacionarias son el mayor riesgo para evitar que la Fed desacelere el ciclo de ajuste de tasas de interés. Es por eso que los inversores deben estar atentos a la cifra de crecimiento salarial en Estados Unidos del viernes.

Italia, Brexit y elecciones de Alemania en el centro de atención del mercado

La disputa presupuestaria de Italia con la Comisión Europea, y las crecientes preocupaciones sobre las consecuencias inmediatas y el impacto en las posiciones de capital de los bancos italianos ya problemáticas, continúan presionando a los mercados europeos y aumentan la volatilidad. El gobierno italiano puede haber heredado los 15 mil millones de dólares restantes de un fondo especial creado anteriormente para ayudar a los bancos en dificultades, pero el conflicto amenaza con socavar una vez más la confianza en el proyecto de la zona euro en su conjunto, especialmente cuando el gobierno populista continúa culpando al BCE y las demás instituciones de la UE por sus problemas.

Mario Draghi del BCE puede mostrarse cautelosamente optimista de que se encontrará una solución con el tiempo, pero para los inversores el conflicto aumenta la preocupación por la estabilidad de la zona euro en su conjunto y los temores de contagio continúan, especialmente porque el riesgo de un Brexit duro también sigue siendo incómodamente alto. En este contexto, la subasta de deuda (BTP) de Italia el martes será vigilada con mucho cuidado. Junto con la disputa entre Roma y Bruselas está la preocupación de que los partidos populistas europeos también están alimentando las tensiones para elevar su perfil y posicionarse antes de las elecciones al Parlamento Europeo el próximo año.

Al mismo tiempo, el gobierno de coalición en Alemania se ve cada vez más inestable y la posición de la canciller Merkel lejos de ser segura. Después de que el electorado dio un golpe doloroso a los socios de la coalición en la elección bávara de la semana pasada, se teme que un resultado igualmente desastroso en la elección del domingo en el estado de Hesse significará el comienzo del fin para el gobierno de Berlín y la carrera política de Merkel. Más incertidumbre política potencial que se produce en un momento en que los mercados ya están luchando por encontrar un nuevo equilibrio.

Sin embargo, se espera que la ronda de datos económicos de esta semana, incluida la primera lectura del crecimiento del PIB de la zona euro para el tercer trimestre, confirme la conclusión de un impulso de crecimiento aún sólido pero lento. Al mismo tiempo, también destacará las señales de que la inflación subyacente se está recuperando. La postura moderada del BCE a lo largo de la crisis está empezando a atormentar al banco central ahora, ya que no logró controlar los estímulos con suficiente anticipación y continuó expandiendo el balance a través de un período en el que el crecimiento fue superior al objetivo, mientras que ahora está reduciendo el respaldo a un nivel más bajo, en un periodo importante en  que los riesgos negativos se acumulan.

Libra esterlina seguirá afectada por noticias del Brexit

En el Reino Unido, el canciller Hammond entregará el presupuesto de otoño al Parlamento a aproximadamente las 15:00 GMT. Si bien esto es típicamente una formalidad, las cosas pueden ser diferentes esta vez, ya que el partido DUP, que está apoyando al gobierno de Theresa May, ha amenazado con votar en contra de este presupuesto si no está satisfecho con la postura de May en relación a la frontera irlandesa. Informes separados sugieren que incluso algunos Brexiteers conservadores pueden seguir su ejemplo y rechazar el presupuesto, en protesta por las políticas de la Primer Ministro relacionadas con el Brexit. Si efectivamente se rechaza el presupuesto, eso podría indicar que cualquier acuerdo entre los negociadores de Theresa May y la UE puede sufrir un destino similar y potencialmente generar más problemas para la libra.

Por otro lado, una aprobación puede verse como un voto de confianza para May, reduciendo implícitamente las probabilidades de una elección anticipada y, por lo tanto, provocando un rebote de alivio en la libra esterlina.