El oro recuperó parte de fortaleza alcista el lunes, aumentando aproximadamente 1.3% después de experimentar su peor caída en un solo día desde 2013 el viernes pasado.

Las pérdidas en los mercados mundiales de valores fueron tan graves que los inversores institucionales y los fondos de cobertura se vieron obligados a cerrar sus posiciones en oro para acumular efectivo en un esfuerzo por cubrir las llamadas de margen. Este sorprendente desarrollo hizo que el metal precioso se derrumbara como una torre de bloques de Jenga, algo que muy pocos operadores esperaban. Esto se produjo a pesar de los elevados niveles de aversión al riesgo.

Aunque el panorama que nos muestra el análisis técnico sugiere que el oro podría extender las pérdidas, los fundamentos siguen siendo favorables para los compradores. Las preocupaciones sobre la desaceleración del crecimiento mundial siguen siendo abundantes, especialmente después de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) redujo su pronóstico de crecimiento global para el 2020 de 2.9% a 2.4%. Todavía un alto nivel de incertidumbre con respecto a cuán gravemente el virus ha desestabilizado a China, Asia y la economía global. Aunque los bancos centrales de todo el mundo han expresado su voluntad de «actuar según corresponda» para apoyar a sus respectivas economías, queda por ver si esto será suficiente.

El brote de coronavirus es una crisis de salud que causa grandes choques por el lado de la oferta. Esto puede ser algo que los bancos centrales no puedan solucionar con tasas de interés más bajas.

El oro está bajo presión de venta en los gráficos diarios con precios que cotizan alrededor de $1593 en el momento en que fue escrito este artículo. La debilidad sostenida por debajo de $1600 puede alentar una caída del mercado hasta $1579 en el corto plazo.

Alternativamente, una ruptura por encima de $1600 podría abrir las puertas hacia $1620.

Dólar a la baja debido a especulación por posible recorte en tasas de interés de la Fed

La especulación en torno a la reducción de las tasas de interés de la Reserva Federal en abril hizo que el dólar cayera contra un conjunto de monedas el lunes.

El índice del dólar se muestra bajista en los gráficos diarios y podría extender las pérdidas en la próxima semana si los datos de los Estados Unidos no cumplen con las expectativas del mercado. Si bien el dólar todavía se ve como un destino seguro, los inversores están aceptando el hecho de que la economía de Estados Unidos no es a prueba de balas. Señales de que el coronavirus está afectando a Estados Unidos pueden amenazar el estatus de refugio seguro del dólar y aumenta la especulación de un posible recorte en las tasas de interés por parte de la Fed en abril.

En cuanto al panorama que nos brinda el análisis técnico, el índice del dólar está bajo presión en los gráficos diarios. Una ruptura por debajo de 97.50 debería abrir las puertas hacia 97.15.

El petróleo subió por optimismo de la OPEP

El petróleo inició la semana de negociación al alza, subiendo casi un 1% a medida que las esperanzas de estímulo global mejoraron la perspectiva global. Las expectativas en torno a la OPEP y sus aliados aplicando recortes de producción más profundos respaldaron los precios del petróleo. Al momento de escribir este artículo, el petróleo WTI se cotiza alrededor de $45.61. Los recortes de producción más profundos por parte del cartel deberían crear un soporte a corto plazo para el petróleo. Sin embargo, el camino de menor resistencia se mantendrá hacia abajo mientras falte la demanda en la ecuación.

En cuanto al panorama técnico, el petróleo WTI se muestra muy bajista en el marco de tiempo diario. Los vendedores mantienen el control por debajo de $50 con el próximo nivel clave de interés cerca de niveles no vistos desde julio de 2016 en $40.

El estímulo global espera detener la venta masiva del mercado de valores

Una nueva ola de políticas de estímulo está en camino. Los bancos centrales de todo el mundo están considerando la implementación de nuevas medidas, con el BoJ anunciando medidas para proporcionar liquidez, mientras la Fed proyectó recortar las tasas de interés y la mayoría de los formuladores de políticas monetarias de los mercados emergentes y desarrollados se muestran listos para actuar. Los gobiernos también están tomando medidas con Italia anunciando medidas fiscales para mitigar el impacto del brote de covid19.

Hasta ahora, parece que la posible implementación de medidas monetarias y fiscales combinadas está calmando a los mercados financieros. Después de caer inicialmente en el inicio de la sesión de Asia, la mayoría de los mercados de valores se están recuperando del importante movimiento bajista de la semana pasada. El Shenzhen de China subió más del 3% al momento de escribir este artículo, el Nikkei de Japón subió alrededor de un 1%, el contrato de futuros FTSE 100 del Reino Unido aumentó un 2.3% y los tres principales índices de Estados Unidos tuvieron una apertura más alta.

El estado de ánimo positivo también se refleja en los precios del petróleo. Por ejemplo, el petróleo Brent subió un 3% después de alcanzar el nivel más bajo desde julio de 2017 al principio del día. Estos movimientos en los activos de riesgo se produjeron a pesar de que el índice de gerentes de compras de fabricación de China cayó a mínimos históricos en febrero.

¿Pueden los bancos centrales combatir el coronavirus?

Desde la crisis financiera mundial, los bancos centrales han desempeñado un papel decisivo en el restablecimiento de la confianza de los inversores y los mercados se preguntan si la política monetaria tendrá éxito nuevamente.

En opinión de muchos expertos, la respuesta simple es no. La crisis que enfrentamos actualmente no es ni financiera ni comercial. Es una crisis de salud. Supongamos que la Fed reduce las tasas de interés a cero, el BCE se adentra en territorio negativo y el Banco de Japón reanuda su programa de compra de activos. Además, los bancos centrales se vuelven más creativos con sus programas de flexibilización cuantitativa. ¿Estas medidas lo alentarán a comprar una nueva casa, un auto nuevo o incluso un nuevo iPhone? ¿Los turistas se sentirán más seguros para tomar un viaje de vacaciones? ¿Considerarán los hombres de negocios expandir sus compañías dada la liquidez barata? Lo más probable es que la respuesta sea no.

La crisis actual que enfrenta la economía global no se debe a la falta de liquidez barata, sino a la ausencia de tratamiento para un virus que se está extendiendo por todo el mundo, y ninguna cantidad de estímulo monetario devolverá la vida a la normalidad.

Es casi imposible saber cuánto más pueden caer los activos de riesgo, pero hasta que tengamos evidencia real de la contención del virus, cualquier aumento del mercado puede ser un “rebote de gato muerto” y es probable que los mercados continúen bajando.

Los inversores con efectivo pueden querer esperar un poco más antes de entrar a los activos más riesgosos, aunque los mercados pueden parecer atractivos.