Todas las inversiones conllevan cierto grado de riesgo, y tener una manera de medir ese riesgo es una parte importante necesaria para tomar una decisión de inversión sólida. Es por eso que muchos inversores consideran que la relación de Calmar es tan útil. La relación de Calmar es una fórmula utilizada para medir el rendimiento de una inversión en relación con su riesgo. Se calcula tomando la tasa de rendimiento anual promedio de una inversión, generalmente durante un período de tres años, y dividiéndola por la pérdida máxima experimentada por esa inversión.

¿Qué es la relación de Calmar?

El índice o relación de Calmar es una comparación de la tasa de rendimiento anual compuesta promedio y el riesgo de drawdown o pérdida máxima usado para evaluar el desempeño de inversiones, el cual fue creado para la evaluación de fondos de cobertura y Commodity Trading Advisors. Cuanto más baja es la relación de Calmar, peor es la inversión realizada sobre una base ajustada al riesgo durante el período de tiempo especificado; cuanto mayor es la relación de Calmar, mejor desempeño presenta la inversión. En términos generales, el período de tiempo utilizado es de tres años, pero puede ser mayor o menor en función de la inversión en cuestión.

La relación de Calmar explicada

La relación de Calmar explicada

Desarrollado por Terry W. Young en 1991, la relación de Calmar es el acrónimo para California Managed Account Reports. Esta relación es muy similar a la relación MAR, que se formuló mucho antes. La única diferencia es que el índice MAR se basa en datos producidos desde el inicio de la inversión, mientras que el índice Calmar se basa típicamente en datos más recientes y de corto plazo. Independientemente de qué relación se utilice, mediante estos índices los inversores obtienen una mejor idea del riesgo de diversas inversiones.

La naturaleza ajustada al riesgo de la relación de Calmar hace que se destaque como una de las muchas posibles medidas de análisis del rendimiento de las inversiones. Cuando los inversores deben seleccionar entre un amplio universo de posibles inversiones, les sirve de gran ayuda considerar explícitamente el riesgo y el rendimiento como factores del éxito general de una inversión. El índice de Calmar es el menos conocido de los indicadores de retorno ajustados por riesgo comunes. Otros indicadores de este tipo incluyen la relación de Sortino, la relación de Sharpe y la relación de MAR. William Sharpe, el creador de la famosa relación de Sharpe, ganó el Premio Nobel de Ciencias Económicas en 1990 por su trabajo en la teoría de evaluación de activos de capital. Esto habla de la utilidad e influencia que tienen en la actualidad indicadores como la relación de Calmar.

La relación de Calmar utiliza un índice Sterling ligeramente modificado – la tasa de rendimiento anual promedio de los últimos 36 meses dividida por el drawdown máximo de los últimos 36 meses – y se calcula sobre una base mensual, en lugar de la base anual sobre la que se calcula el índice Sterling.

Young creía que la relación de Calmar era superior porque

«El índice de Calmar cambia gradualmente y sirve para suavizar los períodos de rendimiento superior y rendimiento inferior del desempeño de una inversión más fácilmente que los índices de Sterling o Sharpe».

Aunque a veces se supone que la relación de Calmar y la relación de MAR son idénticas, de hecho son diferentes: el índice de Calmar usa 36 meses de datos de desempeño, mientras que la razón MAR usa todos los datos de desempeño desde el inicio en adelante. Las versiones posteriores de la relación de Calmar introducen la tasa libre de riesgo en el numerador para crear una relación de tipo Sharpe.

¿Cómo se calcula la relación de Calmar?

Aunque este indicador es bastante poderoso como herramienta para analizar el rendimiento de una inversión en relación al riesgo, en realidad se calcula mediante una fórmula bastante simple:

Relación de Calmar = Tasa de rendimiento anual promedio / Drawdown Máximo para el periodo analizado.

* Aquí, tanto el numerador como el denominador se calculan para los últimos 3 años, aunque pueden usarse otros marcos de tiempo dependiendo de la inversión que estamos analizando.

Usos de la relación de Calmar

El índice de Calmar mide el rendimiento de un fondo sobre una base ajustada al riesgo. Un índice de Calmar más alto indica que el rendimiento de una inversión no ha estado en riesgo de sufrir grandes pérdidas. Un índice de Calmar más bajo, por otro lado, sugiere que el riesgo de drawdown es mayor.

La relación de Calmar es una herramienta importante cuando se compara el rendimiento de dos fondos diferentes. Digamos que el Fondo A tiene una tasa de rendimiento anual promedio del 40%, y el Fondo B tiene una tasa de rendimiento anual promedio del 50%. Como inversor, es probable que se incline automáticamente por el Fondo B, ya que su tasa de rendimiento anual promedio es más alta. Sin embargo, si el índice de Calmar del Fondo A es más alto, es mejor que elija el Fondo A sobre el Fondo B. ¿La razón? Aunque el Fondo B tiene un mejor rendimiento que el Fondo A, un índice de Calmar más bajo significa que el Fondo B puede ser una opción más riesgosa.

En otras palabras, si invierte en el Fondo B, podría ganar más que si invirtiera en el Fondo A. Sin embargo, también puede perder más. El propósito de la relación de Calmar es ilustrar el nivel de riesgo asumido para lograr un retorno. Los diferentes inversores tienen diferentes tolerancias al riesgo, pero la relación de Calmar puede ayudarlo a alinear su apetito por el riesgo con las opciones de inversión que se le presentan.

Ventajas de la relación de Calmar

Es uno de los índices más importantes utilizados por los analistas y gestores de fondos para determinar el rendimiento de una opción de inversión y compararlo con otras opciones de inversión que están dando altos rendimientos. A continuación se mencionan algunas de las principales ventajas de la relación de Calmar:

  • Proporciona una imagen clara sobre la relación de riesgo y rentabilidad en la inversión para que los inversores inviertan su dinero con cautela
  • Destaca el nivel de fluctuaciones o variaciones en los precios de forma periódica, dando una idea clara de la estabilidad de precios de la inversión.
  • Entre mayor sea el índice Calmar, mejor será el rendimiento de la inversión, mientras que entre más bajo sea el índice Calmar, menor será el rendimiento de la inversión y más propenso a desviaciones o fluctuaciones.
  • Le proporciona al inversor una comprensión del rendimiento de una inversión y una señal sobre las inversiones que tienen un índice de Calmar bajo y deben ser monitoreadas más de cerca.
  • Ofrece al inversor una guía para seleccionar su estrategia de inversión, ya que también tiene en cuenta la pérdida máxima o drawdown máximo que ha ocurrido en los últimos 3 años.

Desventajas de la relación de Calmar

  • Considera el drawdown máximo en lugar de la desviación estándar de la cartera, que es un componente más relevante en la toma de decisiones.
  • Es similar a la relación de Sharpe.
  • Muchas inversiones son de naturaleza cíclica, lo que significa que presentan un buen rendimiento solo en determinados periodos en particular, por lo tanto, comparar su desempeño con los últimos 3 años, o cualquier otro periodo de tiempo seleccionado, no sería el criterio correcto.

Limitaciones de este indicador

  • Es una herramienta matemática y no tiene en cuenta el comportamiento del sector en que se realiza la inversión.
  • No tiene en cuenta la desviación estándar de la inversión.
  • No tiene en cuenta las proyecciones futuras de la inversión.
  • No tiene en cuenta los nuevos elementos o las políticas económicas futuras que pueden tener un fuerte impacto en las inversiones.

Conclusiones

La relación de Calmar es una de las herramientas más importantes que pueden usar los inversores para identificar la opción correcta en que invertir sus fondos y tomar una acción o monitorear aún más las opciones de inversión que tienen un índice más aceptable, desde el punto de vista de los gestores de fondos. Por supuesto que no es el único criterio de selección que se utiliza en este sentido, pero es una de las herramientas de evaluación de inversiones de que disponen los inversores profesionales en la actualidad.

En lo que respecta a los inversores, sería mejor para ellos mantenerse alejados de un fondo que ha experimentado una caída repentina en el índice de Calmar, aunque puede dar mayores retornos, e invertir en el fondo que ha mostrado un aumento repentino en este indicador ya que es más probable que el rendimiento del fondo comenzará a mejorar a largo plazo.

Por último, pero no menos importante, es una buena herramienta estadística para tener una buena idea del potencial que ofrecen distintas inversiones.