Los inversores que intentan encontrar una correlación negativa entre el rendimiento del mercado de valores y las infecciones por Covid-19 ciertamente están teniendo problemas. No parece que en este momento haya una relación entre ambos y eso es evidente en el robusto comportamiento alcista que están mostrando los mercados globales al inicio de esta semana.

El sentimiento sigue siendo optimista a pesar de los muchos signos de interrogación en torno a las perspectivas económicas a mediano y largo plazo. Es posible que hayamos visto un repunte positivo en varias publicaciones de datos económicos en las últimas dos semanas, especialmente la sorprendente adición de 4.8 millones de empleos en Estados Unidos, pero el aumento en los casos de Covid-19 ha comenzado a forzar a varios estados de Estados Unidos y algunas otras ciudades de todo el mundo a detener sus aperturas o reintroducir nuevos bloqueos. Eso ciertamente amenazará cualquier forma de recuperación económica esperada.

Algunos pueden argumentar que a pesar del aumento en los casos de infección, la tasa de mortalidad continúa disminuyendo y también lo hace la hospitalización de los pacientes. Si bien esto puede sonar optimista para algunos, el virus en sí no se ha vuelto menos dañino, pero ahora está infectando a personas de edad más joven y provocará un desastre si la propagación se descontrola, especialmente de aquellos que son asintomáticos. Sin una vacuna, la recuperación de la actividad económica pasará por muchos giros y vueltas en el camino hacia la recuperación total.

El mercado de valores se comporta como si todos estos riesgos hubieran quedado atrás. Las acciones blue chip de China han subido más del 5% al momento en que fue escrito este artículo, y los futuros de Estados Unidos indican una ganancia de más del 1% en la apertura. Por supuesto, hay factores que contribuyen a este movimiento alcista. 

Con una cantidad de efectivo sin precedentes en el sistema, las acciones y los bonos de alto rendimiento están atrayendo mucho interés de los inversores en ausencia de un rendimiento aceptable de los mercados monetarios y los bonos del gobierno a más largo plazo. 

Esto podría continuar impulsando los activos de riesgo al alza, aunque las valoraciones se están acercando a niveles extremos. Para mantener vivo este repunte, necesitamos más intervención de los encargados de la formulación de políticas fiscales y monetarias y para que los inversores crean que las políticas serán lo suficientemente generosas como para proporcionar mayor liquidez.

Sin embargo, cuanto más se desconecten los precios de los activos de sus fundamentos básicos, más probable será que veamos una fuerte corrección en el futuro. La temporada de publicación de ganancias corporativas debería proporcionar cierta claridad con respecto al desempeño de las compañías estadounidenses durante esta época de crisis ocasionada por la pandemia del Covid 19. Si los resultados de ganancias empresariales son decepcionantes, como es probable, podríamos ver una fuerte corrección bajista en los mercados ocasionada por la venta masiva realizada por inversores que se dan cuenta que sus expectativas eran incorrectas. Casi cinco meses después de la pandemia, las compañías deberían tener algunas proyecciones de ingresos y ganancias. Si los inversores han sido indulgentes en el primer trimestre, serán más exigentes en el futuro ya que no podrán permanecer con los ojos vendados por mucho más tiempo.

Las acciones asiáticas se mueven al alza, aún dentro de la tendencia lateral

Las acciones asiáticas y los futuros de Estados Unidos están subiendo, incluso cuando el número de casos de coronavirus en todo el mundo se acerca a los 11,4 millones. Durante el fin de semana, la OMS informó que se alcanzó un número récord de casos diarios, con 212.326 casos en un período de 24 horas.

El índice Hang Seng ha superado su media móvil de 200 días, alcanzando un nuevo máximo de 4 meses.

Gráfico diario del Hang Seng

Gráfico diario del índice Hang Seng

Esta mañana, las acciones japonesas superaron el nivel de resistencia de 22,420 que ha estado en juego desde hace una semana, confirmando una tendencia alcista en el gráfico de 1 hora. Después de generar mínimos más altos en lo que va de este mes, con un impulso del precio que ahora también se mueve hacia el territorio positivo, los precios del Nikkei 225 podrían llegar hasta  22.800, que es el límite superior del rango lateral en que se ha movido este índice desde mediados de junio.

El S&P/ASX 200 muestra ganancias más apagadas en comparación con sus pares regionales. Las acciones australianas todavía están limitadas a un rango de 5700 a 6200 observado desde principios de junio, y todavía se mantienen en la zona alcanzada por el índice por el alza del 40 por ciento desde marzo.

En general, el sentimiento de riesgo global está marcado por señales mixtas, ya que muchos activos de riesgo siguen subiendo lo mismo que activos considerados como refugio seguro tal como el oro, lo que ciertamente es llamativo, y la tendencia probablemente continúe así a menos que sea sacudido por un catalizador importante. Los inversores todavía están buscando una mayor claridad, ya que las preocupaciones sobre el aumento de los casos de coronavirus en las principales economías están opacando las pocas noticias positivas que indican una posible recuperación global.

Durante el fin de semana, el gobernador del Banco de Francia, Francois Villeroy de Galhau, dijo que la economía francesa está funcionando «mejor» de lo previsto a principios de junio. Los datos de nóminas no agrícolas de Estados Unidos de junio, publicados el jueves pasado, demostraron la resistencia del mercado laboral en la economía más grande del mundo, ayudado por las medidas de apoyo del gobierno.

Sin embargo, el número cada vez mayor de casos mundiales implica que la amenaza de más interrupciones en la actividad económica, potencialmente por medio de bloqueos reimpuestos, sigue siendo un factor que merece mucha precaución. Los inversores globales deberán analizar detenidamente los datos económicos que se darán a conocer en los próximos días, incluidos los datos de producción industrial de Europa, para evaluar si los activos de riesgo tienen justificación para subir más. Si los vendedores del mercado acumulan suficiente masa crítica, podrían determinar que los activos de riesgo están listos para retroceder, y potencialmente ocasionar la pérdida de las ganancias obtenidas en el segundo trimestre.