¿El alza del mercado de valores es producto de una mayor confianza o una mayor complacencia? El índice VIX, el legendario indicador de miedo de Wall Street, ha caído a un mínimo de 12 meses y ha vuelto a su promedio a largo plazo en torno a 20. El índice que da seguimiento a la volatilidad esperada en las acciones de Estados Unidos,  comenzó a moverse al alza a principios de mes, pero su retroceso coincide con el acontecimiento más importante para los inversores esta semana, que es la reunión sobre política monetaria de la Fed que comienza hoy.

No se esperan cambios significativos en las políticas del banco central, aunque Jerome Powell enfrenta un delicado acto de equilibrio entre una economía estadounidense en recuperación y una inflación en aumento.

Índice VIX en el 2021

Los mercados de valores, mientras tanto, continúan su tendencia alcista estableciendo nuevos máximos históricos, impulsados por la próxima ronda de estímulos aprobados recientemente en Estados Unidos.

El Dow Jones registró su decimocuarto precio récord de cierre de este año y el S&P 500 el decimotercero de 2021.

Este es el séptimo mercado alcista desde la segunda guerra mundial y, a medida que avanzamos en el segundo año de precios al alza, resulta notable destacar que los seis mercados alcistas anteriores también obtuvieron fuertes ganancias durante el segundo año.

Los analistas estiman que los inversores minoristas estadounidenses comprarán hasta $3 mil millones en acciones estadounidenses el día en que la mayoría de los cheques de estímulo de $1,400 lleguen a las cuentas bancarias esta semana, lo que debería ocurrir el miércoles o el jueves. Si esto ocurre, este sería el día más grande de compras minoristas de acciones en Estados Unidos que se ha registrado hasta la fecha. Si esto se combina con una Fed que está teniendo una postura más dovish que hawkish, entonces será un gran impulso para los activos de riesgo, que es lo que ya estamos viendo en los mercados de acciones.

Dow Jones y S&P 500 alcanzan nuevos récords

Durante gran parte del año pasado, fueron las acciones del sector tecnológico las que alcanzaron múltiples nuevos máximos históricos. En estos días, han sido índices más tradicionales como el Dow Jones y el S&P 500 los que han alcanzado nuevos niveles récord.

Los mercados de valores estadounidenses iniciaron la nueva semana de operaciones con una nota positiva.

Los inversores continúan volviéndose más optimistas sobre las perspectivas económicas, gracias al paquete de estímulo fiscal de 1,9 billones de dólares del presidente Joe Biden y la continua difusión de la vacuna contra el Covid-19. A pesar de que varios países europeos detuvieron el lanzamiento de la vacuna de AstraZaneca, los participantes del mercado pudieron ver más allá de tales preocupaciones, con retrocesos, con suerte, temporales.

Respectivamente, el Dow y el S&P 500 alcanzaron los precios de cierre más altos de su historia. El índice Dow Jones de 125 años fue impulsado al alza el lunes por acciones de consumo discrecional como McDonald’s y Nike. El Dow ha registrado 7 días consecutivos de ganancias, su racha ganadora más larga desde agosto.

Los contratos e-mini del Dow Jones 30 están ahora apenas por debajo de la línea de 33.000, un nivel de precios de importancia psicológica. Aunque los indicadores de impulso del precio todavía indican un sentimiento alcista, el RSI de 14 días denota que se han alcanzado condiciones de sobrecompra. Eso sugiere que un retroceso saludable y necesario podría ocurrir en el plazo inmediato.

Aún así, el Dow parece estar bien respaldado en medio del comercio de reflación, ya que el índice continúa moviéndose hacia arriba y siendo guiado por su media móvil simple (SMA) de 50 días.

El índice S&P 500 continúa subiendo con el nivel 4000 a la vista

El S&P 500 ha registrado su quinto día consecutivo al alza. Este índice bursátil de referencia para el mercado de valores de Estados Unidos fue impulsado por importantes compañías de aviación como United Airlines y American Airlines, que subieron un 8,26% y un 7,7% respectivamente el lunes. Curiosamente, los dos sectores con mejor desempeño en el S&P 500 en lo que va del año, a saber, el financiero y el energético, fueron los únicos sectores que registraron descensos ayer.

Mientras los inversores mantengan la confianza de que en las principales economías se están dando más pasos positivos para solucionar los problemas económicos ocasionados por la pandemia, el S&P 500 parece estar listo para alcanzar el nivel de 4000 en el futuro inmediato, con un nivel tan importante psicológicamente a menos del uno por ciento de distancia. 

Nasdaq ha rebotado al alza hasta encontrar resistencia técnica y de rotación

Mucho se ha hablado sobre el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro que agita los mercados globales, que ha afectado principalmente a las acciones tecnológicas más caras. Por lo tanto, el hecho de que los rendimientos a 10 años volvieran a bajar por debajo del 1,60%, un nivel psicológicamente importante, ha permitido un respiro para este sector.

El Nasdaq 100 subió un 1,12% el lunes, impulsado por las acciones más importantes de este sector:

  • Apple: +2,45%
  • Tesla: +2,05%
  • Facebook: +1,99%

El Nasdaq 100 parece estar listo para probar su SMA de 50 días, con una resistencia especialmente fuerte que se encuentra alrededor de la región de 13,350. Una ruptura de la zona de 13,350 sería un evento técnico notable, ya que marcaría un máximo más alto arriba de los niveles de resistencia que no pudieron ser sobrepasados desde fines de febrero hasta principios de marzo.

Aún así, se espera que las acciones del sector tecnológico sigan sufriendo bajo el peso de la rotación en curso de acciones de tecnología más caras a otros sectores que ahora se están poniendo al día.

Los datos de ventas minoristas de Estados Unidos tuvieron resultados mixtos

Las cifras de ventas minoristas de Estados Unidos se publicaron a las 12.30 GMT (una hora antes de lo normal debido al cambio de horario en Estados Unidos) y cayeron más de lo esperado en febrero. Sin embargo, el aumento de enero inducido por los pagos de los cheques de estímulo fue revisado al alza y si a esto sumamos las terribles tormentas de febrero que tuvieron un impacto negativo enorme, resulta difícil sacar conclusiones claras con respecto a lo ocurrido este mes. Por supuesto, las cifras de marzo se verán impulsadas una vez más por otro cheque de estímulo que afectará a las cuentas bancarias, un mejor clima y una mayor reapertura con la relajación continua de las medidas de contención de Covid.

El dólar ha experimentado recientemente un impulso de compra renovado con los máximos de febrero actuando como un soporte decente. Curiosamente, algunos analistas de Wall Street ahora están alabando al dólar estadounidense.

Los máximos de la semana pasada en 92,50 son el primer objetivo para los compradores antes de que el índice dólar alcance su media móvil simple de 200 días alrededor de 92,73.

¿Qué podemos esperar de la reunión de la Fed esta semana?

Ha pasado un año desde que la Reserva Federal se vio obligada a reducir las tasas de interés a cero, uniéndose a otros bancos centrales a nivel mundial en la adopción de medidas para evitar una grave recesión económica liderada por la pandemia de coronavirus. La acción de emergencia de la Fed en ese entonces incluía $ 700 mil millones adicionales en compras de activos, operaciones de recompra ampliadas, líneas de intercambio con bancos extranjeros y facilidades de crédito a bancos comerciales.

Un año después, la economía de Estados Unidos se ve en mejor forma que la mayoría de las otras economías desarrolladas gracias a un segundo paquete de estímulo de $1,9 billones que acaba de aprobarse y tres vacunas que prometen el fin de la pandemia actual. Las estimaciones de crecimiento y empleo han sido revisadas drásticamente al alza por parte del sector privado, y Morgan Stanley espera ahora que la economía crezca un 8,1% este año.

A pesar de las perspectivas económicas más optimistas, se espera que la reunión de la Fed de esta semana esté ausente de cambios importantes de política. Sin embargo, la forma en que los funcionarios ven la economía y las tasas en los próximos años es crucial para la toma de decisiones de los inversores.

Mucho ha cambiado desde diciembre, cuando la Fed actualizó por última vez sus proyecciones económicas. Se estimó que el PIB crecería un 4,2% y que el desempleo iba a bajar un 5% a finales de año. Ahora podemos esperar que estos pronósticos cambien significativamente el miércoles cuando se publiquen los nuevos pronósticos. Si bien estas mejoras deberían ser positivas para el sentimiento de riesgo, es el pronóstico de inflación lo que más importa a los inversores en esta etapa.

Los mercados están apostando a que la inflación aumentará a un ritmo más rápido que las estimaciones oficiales. Los estímulos masivos combinados con los rápidos lanzamientos de vacunas y las bajas tasas de interés se consideran ingredientes para el aumento de los precios. Las expectativas de inflación se han disparado en los últimos tres meses, con tasas de inflación a cinco años que se elevan al 2.6%, el nivel más alto desde 2008. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años ahora se encuentran por encima del 1.6% y algunos participantes del mercado apuestan que incluso podrían alcanzar el 2% antes del fin de año, lo que conduciría a una mayor venta masiva de acciones de crecimiento que hasta ahora se han beneficiado de las bajas tasas de interés.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, ha intentado minimizar los temores de un aumento de los precios en numerosas ocasiones, ya que espera que cualquier aumento de la inflación sea más temporal que sostenido. El miércoles, sabremos si Powell y sus colegas se están alineando más con las expectativas del mercado o continúan viendo el asunto de manera diferente.

En diciembre, solo cinco de los 17 funcionarios de la Fed esperaban que las tasas de interés subieran para 2023. Las proyecciones medias continuaron sin reflejar aumentos de tasas de interés hasta 2023. Sin embargo, si cuatro o más participantes se unieran a los que esperan una subida de tipos de interés en dos años , eso sugeriría una salida más temprana de la política monetaria actual y, por lo tanto, podría traer volatilidad adicional a los mercados de valores y fortalecer el dólar.

No hay duda de que el reciente aumento en los rendimientos de la deuda del gobierno de Estados Unidos ha llamado la atención de los funcionarios, pero no ha habido señales de que estén listos para intervenir. Hasta ahora, la implementación del control de la curva de rendimiento no parece estar sobre la mesa, pero si la Fed cambia sus compras de activos a bonos a más largo plazo sigue siendo una pregunta que probablemente sea respondida el miércoles. Dado el entorno actual, si el FOMC no toma medidas para calmar la volatilidad en los mercados de deuda, deberíamos estar preparados para otra venta masiva de acciones de crecimiento, especialmente en las firmas tecnológicas de alto precio.

Se espera volatilidad en el par USD/JPY

El par de divisas USD/JPY y otros cruces del yen japonés han sido afectados recientemente debido a la debilidad del yen. La divisa rey de los rendimientos bajos, el JPY se ha visto afectado por el aumento de los rendimientos de los bonos globales en otras partes del mundo. Los mercados creen que el Banco de Japón no está de humor para permitir que los rendimientos de los bonos de Japón suban en el corto plazo, aunque la postura final de la entidad será revelada al final de su reunión del viernes por la mañana.

El RSI semanal muestra que el USD/JPY ahora está en territorio de sobrecompra alrededor de 70. La última vez que esto sucedió fue en diciembre de 2016 cuando el par subió con fuerza y llegó cerca de 118, antes de caer cientos de pips en unos pocos meses.

El gráfico diario también muestra un RSI cercano a 80 y con el tipo de cambio moviéndose fuera de los canales Keltner y al alza. Mientras los precios siguen subiendo, los mínimos de este mes alrededor de 108.30/40 son clave en caso de que el precio tenga una corrección.