El movimiento alcista del 31% en el S&P 500 desde que alcanzó un mínimo de 2,191 el 23 de marzo ha sido realmente increíble. Los factores económicos deberían ser el factor determinante clave para los mercados de valores, pero parece haber una enorme desconexión entre el comportamiento de las acciones y la economía.

Los datos económicos terribles están rompiendo todos los récords y aparentemente solo van a empeorar: las solicitudes de desempleo de los Estados Unidos han superado los 20 millones desde el inicio del cierre de la economía por el coronavirus, casi borrando todos los empleos creados desde la última década. Las ventas al por menor cayeron un 8,7% el mes pasado, su mayor caída en la historia, mientras que los nuevos proyectos de construcción de viviendas cayeron un 22% a medida que la confianza en el sector se redujo en 42 puntos, un verdadero récord.

La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) describió la crisis actual como ninguna otra y proyectó que el crecimiento global en 2020 caerá un 3%, haciendo que «El Gran Cierre» sea mucho peor que la Crisis Financiera Global de 2009, donde el PIB global cayó solo un 0.1%.

¿Porque están subiendo los mercados de valores?

La explicación simple para el alza del mercado desde el 23 de marzo es que los bancos centrales, liderados por la Reserva Federal, se han subido las mangas y están haciendo todo lo necesario para apoyar a sus respectivas economías. La Fed ha aplicado todas sus herramientas en la crisis, desde reducir drásticamente las tasas de interés a cero, reiniciar su programa de compra de activos, proporcionar líneas de crédito para pequeñas empresas e incluso relajar las regulaciones sobre los bancos para ayudar a proporcionar liquidez. El paquete de ayuda económica de $2 billones de dólares también ha jugado un papel importante en el alivio del sentimiento de los inversores.

La enorme acción de política monetaria y fiscal hasta ahora ha tenido éxito en poner un piso bajo los precios de las acciones y poner las bases de una alza en los mercados de valores. Es probable que los inversores ignoren las terribles cifras que estamos a punto de ver en los próximos datos económicos y en los resultados de las ganancias corporativas, ya que la mayor parte de esta información ya ha sido tomada en cuenta por los mercados en este primer trimestre del año y posiblemente para la mayor parte del segundo.

El aspecto determinante clave para el rendimiento de los mercados de valores más allá de este período es el desarrollo de la pandemia del Covid-19 y la rapidez con que se abren las economías. Cuanto más rápido se reinicie la economía global, más ganancias veremos en los activos de riesgo a corto plazo. Sin embargo, la perspectiva a medio plazo sigue siendo turbia ya que muchas variables siguen siendo desconocidas.

Varios gobiernos europeos, incluido Alemania, están ahora en el proceso de tomar medidas cautelosas para comenzar a reabrir sus economías. Aprenderemos mucho de estos gobiernos y países sobre cómo será la vida y la economía en el futuro cercano. Pero, ¿qué sucederá si la tasa de infección del virus comienza a acelerarse nuevamente y se impone otro bloqueo? El resultado será desastroso y, en lugar de enfrentar una fuerte recesión, podríamos terminar con una depresión duradera. Sin una vacuna y un tratamiento adecuado, la vida no volverá a la normalidad y el comportamiento del gasto continuará ajustándose a esta nueva realidad. El rendimiento de los mercados de valores no podrá diferir durante mucho tiempo de lo que dictan los fundamentos, por lo que si no vemos una verdadera recuperación económica en los próximos meses, podemos esperar otra fuerte caída en los mercados bursátiles.

El éxito de las medidas de reactivación económica en países europeos como Alemania, España, Italia y Suiza, entre otros, determinará si este mercado alcista aún tiene más potencial para subir.

El petróleo cae al nivel más bajo desde 1998

El estado de ánimo más negativo aguarda a los mercados del petróleo luego de que el crudo WTI cayó hasta su nivel más bajo desde diciembre de 1998 por debajo de $11.

En los últimos meses, la historia que ha definido la fuerte caída del petróleo giró en torno al caos del coronavirus, la destrucción de la demanda y las preocupaciones por el exceso de oferta. Los crecientes temores sobre las instalaciones de almacenamiento de combustible que están siendo abrumadas por el suministro excesivo se están sumando a los problemas del petróleo y les dieron a los inversores otra razón para comenzar a vender en un mercado que parece no tener un fondo sólido en el corto plazo. Con la desaceleración del crecimiento económico en el mayor consumidor de materias primas energéticas del mundo, el panorama para el petróleo es cada vez más sombrío cada día. En este momento, es difícil determinar un posible piso para el petróleo y esto continúa reflejándose en la acción del precio bajista.

El petróleo crudo WTI se ha depreciado 7% solo este día  y más del 80% desde el comienzo de 2020. La acción del precio se muestra sumamente bajista en el marco de tiempo diario con los indicadores técnicos y fundamentales alineados e indicando posibles caídas en el futuro. La debilidad sostenida por debajo de $15 podría iniciar caídas sostenidas del precio hasta $10 y potencialmente aún más bajo.

Alternativamente, una ruptura por encima de $15 podría desencadenar un rebote técnico hasta $29 antes de que los vendedores vuelvan a entrar en la escena.