Después de haber caído con fuerza frente al dólar y la mayoría de las monedas del G10 la semana pasada, el Euro ha iniciado la nueva semana de negociación con una fortaleza renovada

En las últimas 18 horas, el euro ha subido casi un 1% frente al dólar, enviando los precios por encima del nivel psicológico de 1.1250. El ímpetu de este sorprendente repunte sugiere que el EUR/USD podría llegar hasta 1.1290 en el corto plazo con un dólar más débil llevando los precios del par de divisas cerca de 1.1300 antes de que los fundamentos vuelvan a entrar en acción y ocasionen una nueva alza en el dólar.

Debe tenerse en cuenta que los factores fundamentales que pesan sobre la moneda única europea permanecen sin cambios. El temor a una segunda ola de coronavirus, la incertidumbre sobre el fondo de recuperación de la Comisión Europea y los datos económicos decepcionantes son solo algunos de los temas negativos que pueden afectar negativamente la atracción de los inversores hacia el Euro.

El aumento en la volatilidad del euro es una posibilidad este martes 23 de junio, ya que se publicarán los últimos PMI de Francia y Alemania. Estos datos estarán acompañado por el PMI manufacturero de la UE, que debería ofrecer una idea de cómo el coronavirus ha impactado el sector manufacturero en Europa. El euro podría volverse débil y bajista frente a otras monedas del G10 si los datos pendientes no cumplen con las expectativas del mercado.

En cuanto al panorama que nos brinda el análisis técnico, el EUR/USD tiene el potencial de llegar a 1.1300 si 1.1250 demuestra ser un soporte confiable en el marco temporal H4. Los vendedores todavía tienen cierto grado de control por debajo de la resistencia de 1.1300 con una debilidad sostenida por debajo de este nivel, lo que podría llevar los precios de regreso a 1.1250 y 1.1170.

En el período diario, los precios vuelven a estar dentro del rango amplio de 160 pips con soporte alrededor de 1.1200 y resistencia en 1.1360. Un cierre diario por encima de 1.1280 podría originar un movimiento hacia el límite superior del rango en 1.1360.

Si bien las perspectivas a corto plazo para el Euro estarán influenciadas por los PMI que se publicarán esta semana, en el mediano a largo plazo los vendedores siguen dominando el mercado. Si el dólar encuentra su equilibrio y se despierta de su periodo bajista actual, el euro volverá a estar en problemas.

Gráfico del S&P 500

El oro sigue siendo una opción de inversión atractiva a pesar del último aumento

Después de caer 5.4% desde el pico alcanzado el 18 de mayo, el oro nuevamente está moviéndose alrededor del nivel clave de resistencia y máximo reciente de varios años de $1,764. El resurgimiento del precio de los metales preciosos ha coincidido con un aumento récord en los casos mundiales de coronavirus y, desde el viernes, la inversión en el ETF SPDR Gold Trust que experimentó un aumento en las entradas de flujo de capital del 2%.

Si bien a muchos inversores no les gusta este metal precioso como activo de inversión dado que no paga intereses, esos mismos inversores pueden encontrar que el metal precioso es una mejor alternativa a muchas otras clases de activos en este periodo complicado.

El alza del mercado de valores claramente está perdiendo fuerza y no hay muchos incentivos para mantener el mercado alcista funcionando por mucho más tiempo. Los precios de las acciones ya han descontado las acciones tomadas por los bancos centrales de todo el mundo y no es probable que se produzca otra gran ronda de estímulos en esta etapa. En la actualidad este se considera el mercado de valores más caro desde la burbuja punto com. Esto no quiere decir que las acciones van a tener una fuerte corrección bajista en el corto plazo, pero para seguir subiendo necesitan una sorpresa positiva fundamental en dos frentes, económico y de ganancias corporativas, que actualmente están lejos de producirse.

Lo más importante para el oro es hacia dónde se dirigen los mercados de renta fija. En la actualidad, los rendimientos reales a 10 años de Estados Unidos se cotizan a -0.61%, y al excluir la caída de un día en donde los rendimientos llegaron hasta  -0.98% el 9 de marzo, ese es el nivel más bajo para los rendimientos reales desde 2013, el año en que la Reserva Federal generó un gran shock en los mercados financieros al revelar su intención de retirar los estímulos.

Los rendimientos reales en Europa son incluso más bajos que en los Estados Unidos, especialmente en Alemania, y esa es una noticia terrible para las personas que se acercan a la jubilación, ya que parece que ahora tienen asegurada una pensión que caerá en valor si no adoptan un enfoque más riesgoso. Y con los billones de dólares en estímulo del gobierno y del banco central desde el comienzo de Covid-19, no debería sorprendernos si la inflación comienza a subir. Ese será otro golpe para los ahorradores.

La noción de que los bancos centrales seguirán a Japón y se enfocarán en las curvas de rendimiento está creciendo. Mantener bajo presión los vencimientos de rendimiento a corto y mediano plazo puede parecer una buena noticia para la toma de riesgos, pero nuevamente los ancianos pagarán el precio a medida que los rendimientos reales caigan aún más en territorio negativo. Esto debería hacer que el oro sea una gran protección contra los rendimientos negativos, la devaluación de las monedas, un aumento inesperado de la inflación o la deflación, un desempeño económico deficiente y choques en los mercados de valores.

Esta semana que viene ofrece una buena dosis de realidad

Se espera que los inversores globales reciban una buena dosis de realidad esta semana, lo que podría ayudarlos a consolidar sus perspectivas para la economía global. Hasta que haya una mayor claridad sobre las perspectivas de la economía, es probable que los inversores centrados en lo fundamental continúen dominados por la incertidumbre, a menos que sean sacudidos por un evento de riesgo importante. Se espera que los activos de refugio seguro como el oro se mantengan al alza  en medio del esperado sentimiento de “esperar y ver” que está dominando los mercados. Actualmente el oro está intentando alcanzar el nivel de $1780 por primera vez desde 2012.

Los participantes del mercado en todo el mundo también tendrán que monitorear las publicaciones de datos económicos de esta semana sobre las ventas de viviendas en los Estados Unidos, las solicitudes de desempleo, así como los ingresos y gastos personales. Estas publicaciones económicas hablarán del estado general del consumo de los Estados Unidos  y la capacidad que han tenido las múltiples medidas de apoyo para revivir la economía de los Estados Unidos. Si alguno de estos datos revela un golpe más profundo de lo esperado debido a la pandemia global que podría traducirse en una recuperación larga y triste, la aversión al riesgo resultante podría ayudar a la recuperación del dólar vista en las últimas semanas.

Los inversores globales  también evaluarán sus perspectivas frente a las últimas proyecciones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional, que se publicarán el miércoles. En abril, el FMI pronosticó una contracción global del tres por ciento en 2020, lo que marcaría la recesión más pronunciada en casi un siglo. Se espera que el FMI presente un pronóstico más sombrío esta semana, aunque tales expectativas ya han sido tomadas en cuenta por los mercado. En el caso de que el FMI ofrezca señales esperanzadoras de que lo peor ya ha pasado, eso puede traducirse en alguna actividad de riesgo en los mercados mundiales . Una recuperación sostenida de la economía global es imprescindible para justificar fundamentalmente las ganancias observadas en activos más riesgosos desde marzo.