«Las muertes por coronavirus superaron los 500,000 en todo el mundo«, es el titular de noticias que atrae la atención de los inversores esta mañana. La misión no se ha cumplido y el virus sigue ganando la pelea en varios países, particularmente en los Estados Unidos, Brasil e India.

Las esperanzas de una recuperación económica robusta después de la pandemia ahora se hacen añicos. Los riesgos de que los gobiernos vuelvan a imponer bloqueos son altos, y las políticas de estímulo monetario que explican la mayor parte de la recuperación de los precios de los activos desde los mínimos de marzo serán menos efectivas en el futuro si no se traduce en un repunte de la actividad económica y mejores perspectivas para las ganancias de las compañías. Las valoraciones de los activos de riesgo siguen siendo elevadas y las próximas semanas nos dirán si continuarán manteniéndose o se verán afectadas.

En esta etapa, hay una falta de claridad ya que incluso los indicadores técnicos comparten una visión similar. El S&P 500 cerró el viernes 11 puntos por debajo de su media móvil de 200 días y está rondando el nivel psicológico de 3.000. Si el índice se mueve durante dos o tres días por debajo de estos dos puntos de referencia, eso atraerá a más vendedores y podría impulsar el índice de 5% a 10% por debajo de los niveles actuales. Sin embargo, si el índice se mantiene arriba puede tener el impacto contrario, pero eso conducirá a una mayor divergencia de los fundamentos, lo que en teoría no debería mantenerse por mucho tiempo a menos que los gobiernos proporcionen nuevos planes de estímulo fiscal.

La divergencia no es solo entre los precios de los activos y los fundamentos, sino también dentro de los propios activos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 y 30 años se sitúan en mínimos de un mes de 1,37% y 0,64% respectivamente, lo que indica que todavía hay una gran demanda por la seguridad que brindan los bonos del gobierno de Estados Unidos. Si los rendimientos de los vencimientos a largo plazo continúan bajando, eso significaría que los grandes inversores están reduciendo su exposición al riesgo antes del tercer trimestre.

Si bien la trayectoria de las infecciones y muertes por Covid-19 sigue siendo el barómetro de riesgo más efectivo, los inversores deben vigilar otros factores esta semana.

El informe del sector laboral de Estados Unidos se publicará el jueves en lugar del viernes debido al feriado del Día de la Independencia. Los mercados anticipan que la economía estadounidenses agregará tres millones de empleos en junio, luego de los 2.5 millones agregados en mayo. Dada la volatilidad en los datos de empleo, podríamos ver otra sorpresa, aunque se necesita un resultado positivo para demostrar que la actividad económica está aumentando su ritmo. Los inversores también se centrarán en el presidente de la Fed, Jerome Powell, cuando testifique ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes mañana para tener algún indicio sobre nuevas medidas de política monetaria, aunque también deberán analizar detenidamente las minutas del FOMC que se publicarán este miércoles.

A más largo plazo, los participantes del mercado deben estar atentos a las encuestas electorales estadounidenses. Hasta ahora, Joe Biden está liderando por un margen significativo y el mercado parece no haber tomado esto en cuenta aún. Biden dejó en claro que revocará las reformas de impuestos corporativos de Trump, y eso requiere revisiones sustanciales para las expectativas de ganancias en 2021. Si continúa liderando las encuestas, podemos esperar un nuevo retroceso en los mercados de valores.

A pesar de todo el S&P 500 se mantiene arriba de 3000 puntos

Las acciones estadounidenses están listas para recuperarse de algunas de las pérdidas experimentadas el pasado viernes, con los contratos de futuros de acciones entrando en territorio positivo al comienzo de la semana. Sin embargo, las acciones asiáticas se encuentran a la baja al momento de escribir este artículo, a pesar de que las ganancias industriales de mayo en China registraron una sorpresa positiva con un crecimiento interanual del seis por ciento.

Los temores sobre la pandemia mundial de coronavirus están conservando su lugar como el principal impulsor del sentimiento del mercado global. Durante el fin de semana, el número de casos en todo el mundo superó los 10 millones, con una cantidad de muertes que ronda las 500,000 personas.

Las cifras contradicen significativamente el optimismo que ha dominado los mercados de valores en los últimos meses, que ha experimentado un aumento sorprendente desde marzo. Sin embargo, en medio de tales dudas, el S&P 500 aún se mantienen arriba del nivel de 3000 puntos, lo que indica que los mercados aún se mantienen a la expectativa de lo que puede ocurrir.

El número promedio de casos detectado por día fue de 150000 en junio. Estas cifras alarmantes están haciendo mella en el optimismo de que lo peor de la pandemia ha pasado. Ahora aumenta la preocupación de que la recuperación económica de los Estados Unidos demostrará ser una tarea más larga de lo esperado, con algunos estados de este país revocando sus respectivos planes de reapertura.

Cualquier otro tropiezo de Estados Unidos en su proceso de recuperación económica podría reducir las ganancias observadas en las acciones en los últimos meses. Todavía no se puede descartar otra capitulación violenta en los mercados, más aún si la pandemia mundial empeora bruscamente y los mercados adoptan rápidamente una postura de aversión al riesgo. Los inversores mundiales harían bien en moverse con cuidado en medio de tiempos tan inciertos, especialmente al ver que el impulso al alza en los activos de riesgo ha disminuido y las ganancias a corto plazo no están garantizadas.

Las negociaciones sobre el Brexit podrían influir nuevamente en el Brexit

Volatilidad del mercado aumenta por Covid19

La Libra se encuentra cara a cara con un enemigo familiar una vez más, a medida que se reanudan las negociaciones del Brexit esta semana. Durante el fin de semana, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, reiteró su disposición a retirarse de las negociaciones si no se logra un progreso suficiente para llegar a un acuerdo.

Han pasado cuatro años desde el referéndum del Brexit, y la moneda todavía no puede librarse de los problemas que han acompañado los planes del Reino Unido de abandonar la Unión Europea. Después de haber caído casi un 17 por ciento desde el referéndum del Brexit el 23 de junio de 2016, el GBP/USD podría bajar aún más y llegar hasta el nivel psicológicamente importante de 1.20, si los inversores tienen la sensación de que es más probable que el Reino Unido abandone la UE sin un acuerdo.

Los operadores de la libra esterlina esperan un repunte en la volatilidad a medida que las conversaciones se intensifiquen en las próximas semanas, dejando a la moneda susceptible a problemas relacionados con el Brexit durante la segunda mitad del año en ausencia de un acuerdo comercial. Tales preocupaciones solo agravarían los temores sobre la respuesta del Reino Unido a la pandemia, así como las perspectivas de que el BOE adopte tasas de interés negativas. Todos estos factores podrían combinarse para ejercer una presión bajista sobre la libra esterlina.