¿Qué es un plan de trading?

Un plan de trading es un método sistemático para desarrollado para identificar oportunidades y operar de forma rentable en los mercados financieros que tiene en cuenta una serie de variables que incluyen el tiempo, el riesgo y los objetivos del inversor. Un plan de trading describe cómo el operador encontrará y ejecutará operaciones, incluyendo bajo qué condiciones comprará y venderá valores, qué tan grande será la posición que tomará, cómo gestionará las posiciones mientras las mantiene abiertas, en que mercados va a operar y otras reglas que indicarán cuando es conveniente entrar al mercado y cuando es mejor mantenerse al margen.

En otras palabras, el plan de trading es una metodología de negociación que abarca todos los aspectos que deben tomarse en cuenta a la hora de operar en el mercado, incluyendo la estrategia de trading.

La mayoría de los operadores expertos recomiendan que no se arriesgue capital hasta que se haga un plan de trading adecuado. Este es un documento investigado y escrito que guía todas las decisiones del operador.

Aspectos básicos:

  • Un plan de trading es una hoja de ruta que indica al operador como conducir sus operaciones a nivel global. No se deben realizar operaciones a menos que se cuente con un plan bien investigado.
  • El plan se escribe y se sigue. No se modifica a menos que se descubra que no funciona (gana dinero) o que el operador encuentre una manera de mejorarlo.
  • Un plan de trading básico incluye reglas de entrada y salida, así como reglas de gestión de riesgos y tamaño de posición. El operador puede agregar reglas adicionales a su discreción para controlar cuándo y cómo va a operar.

Partes de un plan de trading

Características básicas de los planes de trading

Los planes de trading se pueden construir de diferentes maneras. Los inversores suelen personalizar su propio plan en función de sus metas y objetivos personales. Por lo general son bastante largos y detallados, especialmente para los operadores más activos, como los operadores de daytrading y de swing trading. También pueden ser muy simples, como por ejemplo para los inversores que solo tienen interés en realizar inversiones automáticas cada mes en los mismos fondos mutuos o fondos cotizados en bolsa (ETF) hasta la jubilación.

En el siguiente artículo pueden obtener información sobre los pasos para desarrollar un plan de trading: Partes para crear un plan de trading

Planes de trading tácticos o activos

Los operadores a corto y largo plazo pueden optar por utilizar un plan de trading táctico. A diferencia de la inversión automática donde el inversor compra valores a intervalos regulares, el operador táctico generalmente busca entrar y salir de sus posiciones a niveles de precios exactos, o solo cuando se cumplen requisitos muy específicos. Debido a esto, los planes de trading tácticos son mucho más detallados.

En este caso, el operador necesita establecer reglas que le indicarán exactamente cuando debe abrir un operación. Estas reglas pueden basarse en un patrón gráfico de precios, la llegada del precio a cierto nivel, una señal de un indicador técnico, un sesgo estadístico u otros factores.

El plan de trading táctico también debe indicar cómo salir de las posiciones. Esto incluye salir con una ganancia, o cómo y cuándo salir con una pérdida. Los operadores a menudo utilizarán órdenes limitadas para tomar ganancias y órdenes stop loss para salir de las operaciones perdedoras.

El plan también describe cuánto capital se arriesga en cada operación y cómo se determina el tamaño de la posición.

También se pueden agregar reglas adicionales que especifican cuándo es aceptable operar y cuándo no. Un operador de daytrading, por ejemplo, puede tener una regla que indica que no va a operar si la volatilidad está por debajo de cierto nivel, ya que puede no haber suficiente movimiento u oportunidad. Si la volatilidad está por debajo de cierto nivel, no se realizan operaciones, incluso si se cumplen sus criterios de entrada.

¿Cuando se altera el plan de trading?

Los planes de trading están destinados a ser documentos bien pensados e investigados, escritos por el operador o inversor, como una hoja de ruta de lo que deben hacer para obtener ganancias en los mercados. Los planes no deberían cambiar cada vez que haya una pérdida o un evento inesperado en el mercado. La investigación que entra en la elaboración del plan debería ayudar a preparar al operador para los altibajos que se producen en toda inversión y metodología de trading.

Los planes de trading solo deben modificarse si se descubre una mejor forma de especulación o inversión. Si resulta que un plan de trading no funciona, debería ser descartado, de tal forma que no se realizan operaciones hasta que se haga un nuevo plan.

Ejemplo de un plan de trading: tamaño de posición y gestión de riesgos

Un plan de trading puede ser bastante detallado y, como mínimo, debe describir qué, cuándo y cómo comprar y vender; cuándo y cómo salir de las operaciones, tanto rentables como no rentables; y también debe cubrir cómo se gestionará el riesgo. El operador también puede incluir otras reglas, como la forma en que se encontrarán los mejores mercados para operar y cuándo es o no aceptable operar.

Incluso se deben incluir aspectos como lo que hará el operador si se va de vacaciones, está enfermo o se produce un evento de cisne negro.

Para dar un ejemplo de cómo podría ser uno de estos planes, supongamos que un operador ha determinado sus reglas de entrada y salida. Es decir, ha determinado dónde se abrirán las posiciones y dónde se tomarán las ganancias y se reducirán las pérdidas. Ahora, necesita elaborar reglas de gestión de riesgos.

Las reglas o temas para incluir en el plan de trading pueden ser los siguientes:

Arriesgar solo un 2% del capital de la cuenta en cada operación

Eso significa que la distancia entre el punto de entrada y el punto de stop-loss, multiplicada por el tamaño de la posición, no puede ser mayor al 2% del balance de la cuenta. Esta regla rige el tamaño de la posición, porque el tamaño de la posición es el único factor desconocido y debe calcularse. El operador puede optar por arriesgar 1%, 1.5% o 2% o incluso 5%.

Suponga que un operador tiene una cuenta de $10000. Eso significa que pueden arriesgar como máximo $200 por operación (2% de $10000). Digamos que este operador recibe una señal de trading que dice que debe comprar una acción en $100 y coloca un stop loss en $99. La diferencia entre el precio de entrada y el stop loss es de $1. Si dividimos la cantidad total que puede arriesgar entre esta diferencia: $200/$1 = 200 acciones. Por lo tanto, si el operador compra 200 acciones y pierde $1 por acción, entonces la pérdida total es de $200, que es su riesgo máximo. De esta manera, si el operador quiere arriesgar un 2% del balance de su cuenta en esta operación, debe comprar un total de 200 acciones.

Operar con apalancamiento o sin apalancamiento

El plan de trading debe describir si el apalancamiento se puede usar o no, y cuánto se permite. El apalancamiento aumenta tanto los rendimientos como las pérdidas.

Operar con activos correlacionados o no correlacionados

Parte del proceso de gestión de riesgos es determinar si es conveniente operar con activos correlacionados y en qué grado. Por ejemplo, un inversor debe decidir si es buena idea abrir posiciones simultáneas en dos pares de divisas que se mueven de manera muy similar. Hacerlo podría generar un doble riesgo si en ambos el precio alcanza el stop loss, pero también duplicar las ganancias si el precio alcanza los objetivos de beneficios.

Restricciones a la hora de operar

Un plan de trading puede incluir restricciones que limiten e incluso detengan las operaciones cuando las cosas no van bien. Por ejemplo, un operador de daytrading puede tener una regla que indica que debe dejar de operar si pierde en tres operaciones seguidas o pierde una cantidad fija de dinero. Esta regla puede indicar que deje de operar por el resto del día y reanude sus actividades al día siguiente. Otras restricciones pueden incluir reducir el tamaño de la posición en un grado determinado cuando las cosas no van bien y aumentar el tamaño de la posición en una cantidad determinada cuando las cosas van bien.

La sección de gestión de riesgos del plan de trading puede incluir todas estas reglas, personalizadas por el operador. También puede incluir otras reglas que ayuden al operador a gestionar su riesgo de acuerdo con sus objetivos y tolerancia al riesgo.

Inversión automatizada y planes de trading simples

Las plataformas de corretaje permiten a los inversores personalizar sus inversiones de tal forma que estas se efectúen de modo automatizado a intervalos regulares. Muchos inversores utilizan la inversión automatizada para colocar una cantidad específica de dinero cada mes en fondos mutuos u otros activos.

Si bien el proceso está automatizado, aún debe basarse en un plan que está escrito. De esta manera, el inversor está más preparado para lo que sucederá cada mes, y el proceso de planificación probablemente también los obligará a considerar qué hacer si el mercado no sigue su camino.

Por ejemplo, una persona de 30 años puede decidir depositar $500 cada mes en un fondo mutuo. Después de tres años, verifica su balance y se da cuenta que realmente ha perdido dinero. Ha depositado $18,000 y sus posiciones solo valen $15,000.

El plan de trading describe no solo qué hacer para abrir nuevas posiciones, sino que también indica cuándo salir.

Los inversores que aplican una estrategia de “comprar y sostener” pueden invertir automáticamente y no venden nada hasta la jubilación. Incluso pueden tener una regla de no mirar sus posesiones.

Otros inversores pueden optar por invertir automáticamente solo después de que el mercado de valores haya caído un 10%, 20% o algún otro porcentaje. Luego comienzan a hacer compras mensuales (más grandes). O bien, otros inversores pueden optar por invertir automáticamente cada mes, pero tienen reglas de salida si sus inversiones comienzan a disminuir demasiado en valor.

Los inversores automáticos también deben decidir cuánto capital van a asignar a cada inversión. Esta no es una decisión al azar. Debe estar bien pensado e investigado, luego anotado en el plan y seguido.

Si bien la inversión automática es simple, aún se requiere un plan de trading para sobrellevar los altibajos que atraviesan todas las inversiones.