Las acciones en los mercados asiáticos comenzaron en números rojos el lunes, lideradas por una disminución del 3% en el índice Kospi de Corea del Sur, debido a que el país declaró el mayor estado de alerta, dado el aumento de las infecciones por coronavirus. Las acciones estadounidenses apuntan a una fuerte caída hoy, con los futuros del Dow Jones disminuyendo 400 puntos, y también se espera que los mercados europeos comiencen la semana marcadamente a la baja.

Los inversores ya no solo están preocupados por la salud económica de China. El coronavirus se ha convertido claramente en una amenaza económica global, con infecciones que se extienden a docenas de países. El número de muertos en todo el mundo ahora ha subido por encima de 2.600, con 27 fallecimientos reportados fuera de China. El número de casos confirmados de Italia aumentó de tres el viernes a 152 el domingo. Mientras tanto, Irán ha confirmado 43 casos, incluidas 8 muertes. Sin embargo, esta información es cuestionada ya que el número de casos infectados debería ser superior a 400, dado que la tasa de mortalidad promedio del virus es de alrededor del 2 por ciento.

Parece que los riesgos durante las últimas semanas han sido subestimados; es por eso que las acciones en Europa y Estados Unidos alcanzaron nuevos máximos. Los inversores y operadores han apostado por una recuperación en forma de V, respaldada por las políticas de flexibilización de los bancos centrales. Ahora parece que el dinero fácil no será suficiente para compensar el impacto del virus.

La semana pasada, mencionamos en un artículo que las correlaciones de activos ya no tienen sentido, ya que todas las clases de activos, ya sean acciones, bonos o metales preciosos, se movían en una dirección, que es más alta. Ahora, los inversores parecen darse cuenta de que los riesgos de daños económicos prolongados son más altos de lo estimado previamente, y esto sin duda tendrá un impacto severo en las ganancias corporativas en el primer trimestre de 2020.

Oro alcanza nuevo máximo de 7 años

El oro experimentó un fuerte movimiento alcista el lunes, subiendo un 2% hasta probar un nuevo máximo de siete años. Sólo parece cuestión de tiempo antes de que veamos que el metal precioso alcanza el nivel de $1,700. Si bien parte del movimiento alcista se basa en un posicionamiento especulativo, hay fundamentos sólidos que respaldan este movimiento al alza. Los inversores están sacando su dinero de los mercados de valores y tienen pocas otras opciones a las que recurrir en esta etapa, especialmente dado el entorno de bajo rendimiento en los mercados de renta fija.

Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años actualmente rondan el 1,47% y los rendimientos a 30 años han probado un nuevo mínimo histórico por debajo del 1,9%. Esto sugiere que las tasas de interés reales están actualmente en territorio negativo, incluso las de mayor vencimiento. Cuanto más caen las tasas reales, más persistente puede ser el repunte del oro, a pesar de un dólar fuerte. Ante tales circunstancias, podríamos ver como desaparece la correlación negativa entre el oro y el dólar, hasta que la situación vuelva a la normalidad.

Fortaleza en el dólar estadounidense

El dólar sigue siendo la moneda favorita de los operadores del mercado de divisas. Si bien la economía de Estados Unidos no es a prueba de balas contra la propagación del virus, todavía se considera más fuerte en comparación con Europa o Japón. Dado que se espera que Japón caiga en una recesión y que varios países europeos experimenten problemas económicos, incluso antes del brote del virus, el dólar parece una apuesta más segura que otras monedas consideradas tradicionalmente como refugios seguros, como el yen japonés y el franco suizo.

No todos los refugios se comportan igual en medio del brote de coronavirus

Es comprensible que la demanda de activos de refugio seguro se haya ampliado en medio de las inquietantes preocupaciones sobre el brote de coronavirus. El oro ciertamente ha estado a la altura de su fama como activo de refugio seguro, subiendo hasta niveles no vistos desde el primer trimestre de 2013 y ahora está probando el nivel de resistencia de $1660. Usando la acción del precio de 2012-2013 como referencia, otro movimiento alcista podría llevar el precio a la región de $1690.

Los compradores de oro solo se han vuelto más tenaces desde la semana pasada, ya que el coronavirus se extendió fuera de China, lo que provoca inquietudes en el mercado sobre la duración y el impacto global de este brote. Finalmente, los participantes del mercado seguramente quieren saber cuánto impactaría el coronavirus el crecimiento económico global.

Tal como están las cosas, el oro está en camino de tener una racha alcista consecutiva de 5 días, habiendo subido más del nueve por ciento en lo que va del año. Hasta que se contenga la propagación del coronavirus, es probable que los inversores continúen buscando refugio en el oro hasta que las nubes de tormenta del Covid-19 se dispersen.

Preocupaciones relacionadas con el coronavirus mantendrán intacta la tendencia a la baja del EUR/CHF

El Covid-19 le ha dado al franco suizo una razón más para fortalecerse frente al euro, lo que ha ocasionado que el par EUR/CHF esté probando el nivel psicológico de 1.06. Sirviendo como un barómetro del sentimiento de riesgo en el continente, el par de divisas se ha debilitado en un 2,3 por ciento hasta ahora en 2020. Hasta la fecha, el franco suizo ha conseguido subir contra todas las monedas del G10, excepto el dólar estadounidense.

Con la economía de la UE, que actualmente depende de la economía de China, luchando contra las incertidumbres a nivel global, es poco probable que el euro suba contra el franco suizo y otras divisas en el corto plazo.

Covid-19 afecta el estado de refugio seguro del yen japonés

La expansión del coronavirus en Japón ha cambiado el estado del yen japonés como un activo de refugio seguro, de tal forma que la divisa japonesa se ha debilitado contra todas las monedas asiáticas en lo que va de febrero, excepto el Ringgit de Malasia. Aunque el USD/JPY se ha estabilizado desde que rompió el nivel psicológico de 1.12, el yen todavía se mueve alrededor de sus niveles más débiles frente al dólar estadounidense desde mayo de 2019.

Con el número de casos confirmados en Japón que ahora supera los 130, el coronavirus está agravando las perspectivas económicas de Japón. Los inversores analizarán de cerca los últimos datos de Japón sobre inflación, producción industrial, empleos y ventas minoristas,los que se publicarán el próximo viernes (28 de febrero), y los compararán con los últimos acontecimientos internos relacionados con el coronavirus, para determinar los próximos movimientos del yen.