La guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia terminó el fin de semana cuando los principales productores de petróleo se unieron para reducir la producción de crudo en más del 10%, lo que representa el mayor recorte de producción de petróleo que se haya acordado. Los únicos detalles sólidos revelados fueron que la OPEP y sus aliados reducirán la producción en 9.7 millones de barriles por día a partir de mayo. Mientras tanto, el impacto de los bajos precios del petróleo obligará a otras naciones del G20 a contribuir con un recorte adicional de casi 5 millones de barriles.

El acuerdo parece haber puesto un piso debajo de los precios del petróleo, pero a juzgar por la reacción de los mercados al inicio de esta semana, los inversores no están convencidos de que los precios recibirán un fuerte impulso. Al momento de escribir este artículo, el petróleo crudo WTI y Brent se cotizaban un 4% más alto. El precio actual del petróleo aún se encuentra un 61% más bajo para  el WTI y un 50% más bajo para el Brent, en lo que va del año.

La falta de compromisos firmes por parte de los países del G20 muestra una evidente debilidad en el acuerdo. Y al tomar en consideración la caída de la demanda, que se espera que supere los 30 millones de barriles por día este mes, los mercados permanecerán con un exceso de oferta. En el futuro, los operadores deben monitorear los niveles de inventario y las reservas estratégicas de petróleo (SPR). Se espera que los niveles de inventario continúen subiendo en las próximas semanas, aunque a un ritmo más lento. Sin embargo, ¿absorberán Estados Unidos y otras naciones el suministro adicional a través de sus SPR? Esto podría determinar si los precios continúan subiendo desde aquí o si posiblemente han tocado una pared.

Pero al menos, los operadores de petróleo pueden sentirse aliviados por el hecho de que la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia ha finalizado oficialmente, una contundente batalla que había erosionado la credibilidad de la alianza de los principales productores de petróleo, amenazó la situación fiscal de los países miembros y contribuyó a la caída de los precios del petróleo a sus niveles más bajos 18 años. En otras palabras, este acuerdo a lo mucho ha evitado que el mercado se vea inundado con un suministro de petróleo barato que hubiera hundido los precios. Con la eliminación de esta incertidumbre del lado de la oferta, ahora se espera que las perspectivas de consumo global a corto y largo plazo tengan un mayor efecto sobre el desempeño a corto plazo del petróleo.

Incertidumbre se mantiene entre los inversores del mercado de valores

El acuerdo del petróleo no ayudó mucho a los mercados de valores. Los principales futuros de índices de acciones de Estados Unidos disminuyeron en más de un 1,4% hoy temprano después de que el S&P 500 registrara su mayor salto semanal desde 1974.

Si bien las noticias de la pandemia COVID-19 siguen siendo el factor más importante que influye en las decisiones de los inversores, la temporada de publicación de ganancias empresariales que comienza esta semana proporcionará más claridad sobre cuánto daño ya ha causado el virus a las empresas estadounidenses.

Definitivamente tendremos malos resultados en todos los sectores, pero los mercados ya han tomado en cuenta gran parte de esta situación en sus valoraciones de las acciones. Ahora la pregunta que surge es si estamos presenciando un nuevo mercado alcista o solo estamos ante el preludio de un nuevo mercado bajista que puede extenderse conforme el coronavirus sigue dañando la economía global.

Es muy probable que la respuesta radica en cuánto tiempo la economía global permanecerá cerrada, lo que significa que veremos una fase de «cierre único y reapertura gradual» o habrá una necesidad de un período de cierre prolongado en caso de que el virus siga extendiéndose. Entonces podremos evaluar cómo cambiará el comportamiento del consumidor después de la pandemia.

Todavía tenemos pocas respuestas a estas preguntas en la actualidad, pero cuanto más tiempo permanezca la pandemia sin un tratamiento o una vacuna, más tiempo llevará ver una recuperación sostenible en la economía y los mercados de valores. Las políticas monetarias y fiscales solo pueden apoyar a los mercados en cierta medida, pero son los fundamentos de la economía los que finalmente tendrán el mayor impacto.

El oro es una cobertura contra el riesgo: los retrocesos de precios son buenas oportunidades de compra

Los precios del oro rompieron un nivel de resistencia clave la semana pasada y ahora cualquier retroceso en los precios presenta una gran oportunidad de compra, según un experto del mercado, que describe el oro como «una protección contra el riesgo.

La semana pasada el mercado superó un importante nivel de resistencia, que abrió oportunidades para el oro. El oro tiene muchas razones para subir, incluidas políticas monetarias ultra expansivas, inflación y degradación de la moneda.

Al momento de escribir este artículo, los futuros de oro de Comex de junio se cotizaban a $1,743.40, un precio que nadie hubiera creído hace unas semanas.

El panorama que nos brinda el análisis técnico es más convincente, dado que podemos elegir cualquier  marco de tiempo y ver que las condiciones del mercado sugieren más subidas en el futuro cercano.

El oro es una protección contra la locura y las acciones experimentales de los bancos centrales alrededor del mundo. Es una cobertura contra la caída de los rendimientos reales, que en parte han sido impulsados por el aumento de las expectativas de inflación. Es una cobertura contra la degradación de la moneda fiduciaria.

Si la crisis por el coronavirus continúa afectando las principales economías globales, no será de extrañar que veamos cómo sigue subiendo el oro.