El giro agresivo de la semana pasada por parte del presidente de la Fed, Jerome Powell, y la nueva variante de Covid que se está extendiendo, Omicron, continuarán ejerciendo incertidumbre en la economía global. Se prevé que tanto las perspectivas de crecimiento como las de inflación se verán afectadas, aunque las restricciones sociales severas que podrían descarrilar con más fuerza la actividad económica aún no han sido tomadas en cuenta en los mercados.

Es posible que veamos cambios más vertiginosos en los mercados bursátiles mundiales, lo que subraya cómo los inversores están tratando de adaptarse ante una perspectiva global cada vez más nublada. El miércoles pasado, el índice bursátil estadounidense de referencia S & P500 registró su mayor oscilación intradía en el precio desde marzo y sufrió sus peores dos semanas de pérdidas en más de un año. Esta volatilidad también ha estado aumentando en los mercados de Europa donde las acciones también han tenido días complicados.

Con el indicador VIX cerrando por encima de 30 la semana pasada, deberíamos esperar más señales confusas en el corto plazo. Las desafiantes condiciones de negociación en esta época del año, con volúmenes más bajos y mesas de negociación reduciendo sus posiciones de riesgo, pueden ocasionar una acción del precio aún más compleja.

Próximo IPC de Estados Unidos podría ser determinante para el próximo movimiento de política de la Fed

Ciertamente los inversores estarán enfocados en los próximos datos de inflación de Estados Unidos para el mes de noviembre. Como reconoció Powell de la Fed la semana pasada, la inflación parece menos «transitoria» de lo que se esperaba originalmente y los datos de precios al consumidor del viernes deberían brindar al banco central más importante del mundo más evidencia para ver si se justifica un endurecimiento más acelerado de la política monetaria.

Los mercados estiman que la lectura principal de la inflación crecerá un 0,7% a nivel mensual mientras el CPI básico aumentará un 0,5%. Esto probablemente llevará la lectura anual cerca del 7% y el CPI básico por encima del 5%. Se esperan aumentos notables en los precios de los insumos energéticos, la vivienda y los automóviles de segunda mano. Los datos del mes pasado mostraron que hubo un aumento al ritmo más rápido en tres décadas y estos datos al alza persistentes deberían impulsar a la Fed a tomar medidas más rápidas y respaldar al dólar estadounidense.

El índice DXY formó una candela «doji» la semana pasada, lo que significa una indecisión obvia en el mercado, lo cual es completamente comprensible en medio de toda la incertidumbre actual. El mínimo de la semana pasada en 95,51 debería ofrecer soporte inicial, mientras que los compradores apuntarán a 96,64 antes del máximo reciente en 96,93. Merece la pena observar la caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses, ya que apuntan a las principales preocupaciones de los inversores sobre las perspectivas de crecimiento en el futuro.

Tendremos dos reuniones de bancos centrales del G-10 esta semana, aunque es más probable que las políticas monetarias se mantendrán sin cambios tanto en el RBA como en el Banco de Canadá. Los traders pondrán especial atención a los desarrollos relacionados con la variante Omicron y todo lo relacionado con la inflación en Estados Unidos.

Los principales eventos y noticias económicas de la semana son:

  • Órdenes de fabricación de Alemania
  • Datos de PMI de construcción de Alemania
  • Datos comerciales de China
  • Datos comerciales de Estados Unidos
  • Decisión de tipos de interés del Banco de Canadá
  • Discurso de la presidenta del BCE, Christine Lagarde
  • Solicitudes iniciales de desempleo de Estados Unidos
  •  IPC de Estados Unidos.