En términos simples, la balanza comercial significa las exportaciones de un país menos sus importaciones. Cuando las exportaciones de una nación superan a las importaciones, la balanza comercial registra un superávit  Esto significa que el país fue capaz de vender más de sus productos, servicios y recursos de lo que compró a otras naciones. En otras palabras sus ingresos producto de sus exportaciones superan a sus gastos producidos por las importaciones. Por lo general, esto quiere decir que su economía tiene cada vez más fortaleza en comparación con los otros países a los que compra las importaciones. Consecuentemente, esto impulsa el valor de la divisa del país que presenta un superávit comercial. Esto a su vez trae como consecuencia que el precio de sus exportaciones aumente en comparación con el precio de las importaciones. Puede esperarse que el valor de una divisa aumente si un país puede sostener una balanza comercial positiva a través de los años. Tal es el caso de países como Japón que mantienen un superávit comercial constante.

Por otro lado, si los gastos totales de un país en importaciones son mayores que sus ganancias provenientes de sus exportaciones (como el caso de Estados Unidos), esto significa que el país fue capaz de comprar más de otros países de lo que fue capaz de vender de sus propios productos y servicios. En este caso, la balanza comercial registra un déficit. Esto significa que la nación está consumiendo y comprando más bienes y recursos de otros países de lo que es capaz de obtener ganancias vendiendo sus propios recursos a otros países. Por lo tanto, los países que constituyen la fuente de las importaciones de esa nación están obteniendo  más ingresos en comparación con lo que esta gana gracias a sus exportaciones. Bajo estas condiciones, las importaciones terminarán volviéndose más costosas que las exportaciones. Esto generalmente significa que los países que constituyen la fuente de las importaciones de la nación con el déficit comercial se están volviendo más ricas y sus economías se están fortaleciendo, por lo cual puede esperarse que el precio de su divisa aumente con respecto al precio de la moneda del país que está experimentando el déficit.

Un país que tiene un superávit de balance comercial por lo general tratará que los países con que comercia y que tienen un déficit de la balanza comercial deflaten sus divisas con el fin de dar una ventaja competitiva a sus exportaciones. Suponiendo que el país exportador tiene suficiente oferta interna para aumentar sus ingresos de exportación, la deflatación de los cambios de su divisa aumentaría sus exportaciones y con ello disminuiría su déficit comercial. Si un país tiene éxito en eliminar su déficit de balanza comercial y es capaz de tener un superávit en este rubro, entonces puede esperarse que el valor de su divisa se incremente nuevamente.

En resumen, un país con un balance comercial positivo tiende a experimentar un aumento de su divisa mientras que un país con un déficit de balanza comercial tiene la tendencia a sufrir la depreciación de su divisa. En esta situación, podemos experimentar un sube y baja en los valores de distintas divisas. En este caso, lo que resulta importante es el estudio de las condiciones del mercado de las exportaciones e importaciones de cada país con el fin de ser capaces de realizar una predicción sólida sobre qué moneda es mejor para comprar o vender.