Los inversores que estaban desesperados por noticias positivas finalmente obtuvieron algunas a fines de la semana pasada. Después de una guerra comercial en curso entre Estados Unidos y China que ha durado 18 meses y sacudió los mercados financieros, la administración de la Casa Blanca anunció el viernes que las dos partes acordaron la primera fase de un acuerdo comercial. La UE está llevando a cabo negociaciones sustanciales con los británicos para resolver el dilema del Brexit, lo que ocasionó que la libra esterlina saltara contra las demás divisas. En cuanto al sector monetario, la Fed abordó el tema de los préstamos a corto plazo al extender su operación repo temporal y decidió comprar más letras del Tesoro a corto plazo.

Los desarrollos positivos durante el final de la semana pasada impulsaron los mercados de valores con el S&P 500 subiendo un 1.1% el viernes, lo que acabó con tres semanas consecutivas de caídas. Más importante aún, la curva de rendimiento del Tesoro de los Estados Unidos aumentó drásticamente, con el diferencial de rendimiento de los bonos del Tesoro a 3 meses y 10 años volviendo a territorio positivo por primera vez desde finales de mayo.

Si bien dicho optimismo puede brindar mayor impulso a los activos de riesgo en los próximos días, aún es demasiado pronto para concluir que se producirá un nuevo movimiento alcista importante en los mercados. Lo que sí sabemos hasta ahora es que Estados Unidos acordó detener un aumento planeado para este martes de un 5% adicional en aranceles sobre $250 mil millones en productos chinos. Mientras tanto, China acordó comprar entre $40 a $50 mil millones de productos agrícolas estadounidenses y se comprometió a abrir sus mercados a los servicios financieros estadounidenses.

Sin embargo, el acuerdo de la «Fase I» no abordó realmente los temas más delicados del conflicto comercial, especialmente la transferencia de tecnología, el robo de propiedad intelectual y la manipulación de divisas. El acuerdo tampoco eliminó ninguno de los aranceles existentes sobre las importaciones chinas. Para una empresa estadounidense o china, dichos desarrollos no ayudarán a decidir sus planes futuros. Por eso, deberíamos decir que esta es una  tregua comercial en lugar de un acuerdo comercial.

El presidente Trump seguramente está interesado en un acuerdo más sólido antes de la temporada electoral y sobre todo debido a la investigación de juicio político en curso. Sin embargo, nada garantiza que las conversaciones no vuelvan a fallar como vimos en mayo.

Noticias fundamentales de la semana

Si bien seguimos viendo mucho ruido de fondo relacionado con la guerra comercial y las cuestiones geopolíticas, los inversores deberán centrarse nuevamente en los fundamentos.

Los bancos estadounidenses inician extraoficialmente la temporada de publicación de ganancias del tercer trimestre el martes. Según Factset, es probable que el sector de finanzas vean una caída en los ingresos debido al impacto negativo de los menores márgenes de interés. En general, se espera que las ganancias disminuyan 4.1% para las compañías del S&P 500 luego de una caída de 0.4% en el segundo trimestre.

Si vemos dónde se encuentra el índice S&P 500 en este momento, tal parece que el mercado no refleja ese pesimismo. La caída de las tasas de interés y las esperanzas de un acuerdo comercial han empujado las acciones al alza cerca de niveles récord. Sin embargo, necesitamos fuertes sorpresas positivas de ganancias para que las acciones se mantengan cerca de estos niveles.

Los datos del PIB chino establecerán el tono para los mercados financieros esta semana junto con la guerra comercial

Se espera que la publicación del Producto Interno Bruto de China establezca el tono para los mercados financieros esta semana, con estimaciones medias para el crecimiento del PIB de China entre julio y septiembre del 2019 en 6.1 por ciento. Una cifra de crecimiento de menos del 6.0 por ciento puede causar preocupación entre los mercados financieros esta semana, ya que es probable que la guerra comercial con los Estados Unidos haya impactado las perspectivas de crecimiento de la segunda economía más grande del mundo.

Con el empeoramiento de la deuda corporativa y los crecientes problemas de flujo de caja para muchas empresas chinas, las previsiones del PIB de muchos economistas líderes ahora se establecen en tan sólo el 5.0 por ciento para el año 2020. El Partido Comunista Chino, junto con el PBOC, puede tener que introducir nuevos medidas de estímulo para mantener una tasa de crecimiento anual de 6.0 por ciento.

La economía china a menudo se considera el motor del mundo y un barómetro clave para el crecimiento global, lo que hace que el próximo informe del PIB sea particularmente importante para los inversores. El debilitamiento del crecimiento en China probablemente significará que la recesión en curso en la eurozona y otros países que han invertido fuertemente en la economía china continuará hasta el próximo año.

El viernes pasado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las recientes negociaciones comerciales con China habían terminado con un «acuerdo de fase uno», que podría demorar hasta cinco semanas antes de que finalice. El acuerdo comercial abarca el robo de propiedad intelectual, servicios financieros, compras agrícolas y también un acuerdo integral sobre cuestiones cambiarias.

El presidente Trump también dijo que los negociadores chino-estadounidenses están trabajando en la segunda fase del acuerdo, que se centrará en la transferencia de tecnología. También se hizo un anuncio de que el reciente aumento de los aranceles comerciales, que debía comenzar el 15 de octubre, no ocurrirá. El presidente Trump terminó diciendo que ambas partes están cerca de terminar la guerra comercial.

La libra esterlina rompe el nivel 1.27 frente al dólar estadounidense solo para caer, debido a nuevas dudas sobre el acuerdo Brexit

El último repunte en el par GBP/USD alcanzó un máximo de 1.2700, alrededor de su media móvil de 200 días, antes de perder alrededor de 0.9 por ciento y volver a caer por debajo de 1.26 para el momento en que fue escrito este artículo. El optimismo inicial de los inversores sobre las perspectivas de un buen acuerdo Brexit ha disminuido tras los informes de que el principal negociador de la UE, Michel Barnier, ahora considera que las propuestas del Reino Unido aún son inadecuadas.

La acción del precio reciente de la libra esterlina recuerda a los inversores que las ganancias del GBP aún no están garantizadas en medio de las persistentes incertidumbres que rodean al Brexit. Con menos de tres semanas restantes antes de la fecha límite del 31 de octubre, cualquier acuerdo Brexit debe ser aprobado por la cumbre de líderes de la UE y el Parlamento del Reino Unido en los próximos días. En caso de que el acuerdo Brexit supere esos obstáculos políticos, se espera que el GBP/USD suba con fuerza hasta el siguiente nivel importante en 1.3000, mientras que una caída hasta el nivel inferior de 1.2000 sería el caso más probable si el acuerdo Brexit sufriera otro obstáculo importante, ya sea en Bruselas o Westminster.