Durante esta semana, los traders de oro en particular, buscarán señales con respecto al camino que podría seguir el metal precioso en el corto y largo plazo.

Los compradores de oro tuvieron un gran momento hace un par de semanas, elevando los precios a alrededor de $4 de su máximo histórico de $2074.87 (registrado en agosto de 2020).

Sin embargo, desde entonces, el metal precioso ha vuelto a la tierra, incluso cayendo por debajo de los $1900 a principios de esta semana, ya que los mercados volvieron a centrar su atención en el camino que seguirá la Fed con respecto a las tasas de interés de Estados Unidos.

El banco central de Estados Unidos confirmó las expectativas del mercado de que subirá las tasas de interés esta semana en 25 puntos básicos, la primera subida de la Fed desde diciembre de 2018.

Pero lo que sorprendió a los mercados fue cuántos aumentos dijo la Fed que podrían estar reservados para el resto de 2022. Un total de seis. Eso es un aumento en cada una de las seis reuniones restantes programadas del FOMC para 2022.

Y además se esperan algunos aumentos más en 2023, lo que podría acercar las tasas de interés al 2,8% (a diferencia de las tasas cercanas a cero durante los últimos dos años en medio de la pandemia).

En general, el mensaje de la Fed a los mercados es que su prioridad número uno es combatir la inflación que está alcanzado niveles record, quizás incluso a expensas del crecimiento económico y del empleo.

Dada esa perspectiva, no es de extrañar que los inversores estuvieran dispuestos a reducir sus tenencias de oro. Después de todo, el metal precioso no paga ningún interés ni ofrece ningún rendimiento, siendo usado más que todo como un refugio en épocas de incertidumbre económica y geopolítica como la actual. En momentos en que las tasas están subiendo, los inversionistas tienden a preferir otros activos, como deuda de mayor rendimiento o acciones que pagan dividendos.

Aún así, eso no significa que el oro esté fuera de juego y que debamos descartarlo.

La guerra entre Rusia y Ucrania que aún continúa, amenaza con arrastrar consigo a una parte importante de la economía global. Este riesgo aún no ha sido eliminado. El presidente de la Fed, Jerome Powell, así como muchos otros banqueros centrales clave de todo el mundo, ya han hablado de las tremendas incertidumbres que emanan de este conflicto militar.

Y aquí es donde se ha asegurado el estado de refugio seguro del oro.

Si Rusia continúa con sus amenazas nucleares, como teme la administración de Estados Unidos, o si este país amenaza con expandir su régimen de sanciones contra otras economías importantes como China, eso sin duda provocaría más temor en los mercados financieros mundiales. Más señales de que la guerra entre Rusia y Ucrania está oscureciendo el panorama económico mundial podría hacer que más inversores y traders corran hacia el oro una vez más, elevando sus precios.

En sesiones recientes, el oro al contado ha estado probando a la baja su media móvil simple de 21 días como su nivel de soporte inmediato.

Más señales de una mayor escalada en la guerra entre Rusia y Ucrania podrían hacer que los precios de los lingotes del oro se disparen al alza, a pesar de la fuerte posibilidad de tasas de interés más altas en Estados Unidos.

La Fed sorprende a los mercados con múltiples aumentos de tasas de interés

La Fed acaba de informar a los mercados que hará todo lo posible para luchar contra la inflación que afecta a Estados Unidos y a otros países. El miércoles pasado, elevaron las tasas de interés en los Estados Unidos en 25 puntos básicos, su primera subida desde diciembre de 2018, y señalaron que están listos para aplicar más aumentos en cada una de sus 6 reuniones programadas restantes en 2022.

Y luego es probable que también aumenten algunas veces más en 2023, lo que podría acercar las tasas al 2,8% para fines del próximo año.

En general, este fue visto como un escenario muy «de línea dura», con el presidente de la Fed, Jerome Powell, que considera que la economía de los Estados Unidos puede soportar tasas de interés más altas (lo que hace que sea más costoso pedir dinero prestado y reduce la cantidad de dinero que circula en una economía).

¿Cómo reaccionaron los mercados?

Curiosamente, los mercados de bonos contaron una historia diferente en comparación con las acciones.

Las acciones de Estados Unidos subieron, ya que el presidente de la Fed, Jerome Powell, minimizó el riesgo de una recesión en Estados Unidos en 2023. Los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq 100 subieron entre 1,55 y 3,7 % cada uno.

El aumento en el Nasdaq, un índice enfocado en la tecnología, fue particularmente intrigante, dado que las acciones de crecimiento tienen aversión por las tasas de interés más altas, como sostiene la sabiduría convencional.

Sin embargo, los mercados de bonos se mostraron mucho más escépticos sobre el optimismo de Powell sobre la economía estadounidense. Los operadores de bonos creen que la Reserva Federal, en su prisa por aumentar las tasas de interés para sofocar la inflación, podría, en última instancia, arrojar agua fría sobre el crecimiento económico de Estados Unidos.

Este escepticismo parece evidente en la curva de rendimiento invertida entre los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 5 y 10 años, lo que sugiere que los inversores están más dispuestos a depositar su dinero en la seguridad de los bonos del gobierno de Estados Unidos durante 10 años, en lugar de los bonos a 5 años, por temor a que la economía estadounidense experimente una recesión y llegue a necesitar algo de tiempo para recuperarse después.

Mientras los mercados crean que la Reserva Federal puede mantener su enfoque agresivo para combatir la inflación sin desencadenar una recesión, se espera que el dólar estadounidense suba.

Esto podría ser especialmente cierto si la guerra entre Rusia y Ucrania ejerce un impacto más negativo en las economías europeas y del Reino Unido en relación con los Estados Unidos, tal vez obligando al Banco Central Europeo y al Banco de Inglaterra a hacer una pausa en sus respectivas intenciones de subir las tasas de interés.

Una notable divergencia de políticas entre la Fed y el BCE/BOE podría traducirse en una mayor fortaleza del dólar en relación al euro y la libra esterlina.

Principales indicadores y noticias económicas de la semana

Los inversores y traders de todo el mundo revisarán estos importantes eventos e indicadores económicos programados, mientras mantienen un ojo cauteloso en los últimos titulares sobre la guerra entre Rusia y Ucrania:

Lunes 21 de marzo

  • Tasas preferenciales de préstamos de China
  • Discurso de la Fed: el presidente de la Fed, Jerome Powell, el presidente de la Fed de Atlanta, Raphael Bostic

Martes 22 de marzo

  • Discurso del gobernador del RBA, Philip Lowe
  • Discurso de la presidenta del BCE, Christine Lagarde
  • Discurso del presidente de la Fed de Nueva York, John Williams

Miércoles 23 de marzo

  • Inflación de febrero del Reino Unido.
  • Discurso del gobernador de la BOE, Andrew Bailey.
  • El canciller del Reino Unido, Rishi Sunak, emite una «Declaración de primavera» sobre el presupuesto del Reino Unido
  • Discurso del presidente de la Fed, Jerome Powell
  • Confianza del consumidor de marzo de la Eurozona
  • Inventarios semanales de crudo de EE. UU. de la EIA

Jueves 24 de marzo

  • PMI de marzo de la zona euro
  • PMI de marzo del Reino Unido
  • El presidente estadounidense Biden asistirá a la cumbre de la OTAN; Solicitudes semanales de desempleo de EE. UU.

Viernes 25 de marzo

  • Informe de clima de negocios IFO de marzo de Alemania
  • Sentimiento del consumidor de marzo de Estados Unidos (versión final)