Los mercados bursátiles globales están mostrando algunos signos de estabilización luego de dos días brutales durante el final de la semana de negociación pasada en donde ocurrió una fuerte caída de los índices S&P 500 y Nasdaq 100, que bajaron un 4.3% y 6.4%, respectivamente. No hubo un desencadenante específico para la venta masiva de acciones, pero después de un optimismo extremo impulsado por las políticas monetarias y fiscales, los precios de las acciones alcanzaron niveles que ya no podían justificarse de acuerdo a los factores fundamentales.

No hay duda de que el entorno de inversión ha cambiado drásticamente en comparación con hace unos años. Dado el nuevo enfoque de la Reserva Federal hacia un «objetivo de inflación promedio«, a los inversores no les preocupa el posible endurecimiento de la política, al menos durante los próximos dos años. En teoría, esto significa que las empresas disfrutarán de un financiamiento de deuda barato que les permitirá expandirse a un menor costo, lo que generará mayores ganancias potenciales en el futuro.

El entorno positivo para las acciones también se ha visto impulsado por las bajas tasas de interés de la Fed, que probablemente se mantendrán en el futuro próximo a menos que ocurra algo extraordinario, pero lo que hemos visto durante las últimas semanas fue más producto de la euforia y el impulso de sobrecompra que por una ola de inversión racional. El miedo a perder este impresionante mercado alcista también llevó a muchos inversores a lanzarse al mercado sin realizar un análisis adecuado. Si bien todavía no podemos comparar el entorno actual con el de 1999-2000, los inversores deben preocuparse por el precio que pagan para adquirir acciones.

La fuerte corrección observada el jueves y viernes es saludable y muy necesaria después del alza de cinco meses, pero se requiere un retroceso bajista más extendido para alentar a los inversores a largo plazo a construir posiciones. Probablemente se necesite  otra caída del 10 al 15% para terminar con esta euforia y esto solo sucederá si los inversores se centran más en los fundamentos actuales que se han ignorado durante varios meses. No olvidemos que aún no hemos encontrado una cura para el virus y que las quiebras corporativas irán en aumento a medida que nos acerquemos a fin de año. La liquidez y las bajas tasas de interés por sí solas no pueden ser la solución para todo, por lo que es esencial ver una mejora continua en los datos económicos y el fin de la pandemia para un alza sostenible en los activos de riesgo.

El nuevo Hang Seng sube mientras la caída global de las acciones toma un respiro

A partir de hoy, el índice Hang Seng ahora también incluye a las acciones de Alibaba, Xiaomi y WuXi Biologics, después de que se anunciara la nueva adición de estas compañías en el índice hace unas tres semanas. El Hang Seng logró superar las pérdidas iniciales para subir más a medida que avanza la nueva semana de negociación, y los tres debutantes también intentaron comenzar con el pie derecho. En el momento de escribir este artículo, las acciones de Xiaomi están subiendo, mientras que Alibaba y WuXi Biologics están en números rojos.

Aún así, la inclusión en el índice de referencia bursátil ha sido una bendición para los tres nuevos participantes desde que se hizo el anuncio el 14 de agosto. Durante las últimas tres semanas, las acciones de Alibaba en Hong Kong han subido más del 12 por ciento, Wuxi Biologics aumentó más del 16 por ciento, mientras que Xiaomi subió casi el 60 por ciento.

Los mercados bursátiles asiáticos a nivel general han subido este lunes, conforme se estabilizan los mercados bursátiles globales después de la fuerte caída de la semana anterior. El índice MSCI cayó un 2,28 por ciento la semana pasada, su mayor caída desde la semana que finalizó el 12 de junio, lo que puso fin a una racha de cinco semanas alcistas consecutivas.

Sin embargo, los inversores se encuentran un poco nerviosos en estos días después de la ola de ventas de la semana pasada, liderada por las acciones tecnológicas estadounidenses. Los futuros estadounidenses ahora presentan un comportamiento mixto, con leves ganancias en los futuros del Dow Jones compensadas por las caídas en sus contrapartes del Nasdaq 100. Sin embargo, los futuros europeos se están moviendo decisivamente hacia arriba en el momento de escribir este artículo.

Este día probablemente veremos poco movimiento en los mercados, debido a que los mercados estadounidenses estarán cerrados por el Día del Trabajo. Quizás los participantes del mercado estadounidense podrían utilizar el fin de semana más largo para reflexionar de manera decisiva sobre su próximo movimiento. Mañana martes podríamos ver una reanudación del mercado bajista de la semana pasada o el inicio de la reanudación de la tendencia alcista que hemos visto en las últimas semanas. Sin embargo, es probable que la corrección bajista se extienda un poco más.

Los inversores también estarán atentos a los riesgos ocasionados por eventos clave, como el destino de la próxima ronda de medidas de estímulo fiscal de Estados Unidos, ya que este es un factor fundamental que los ayudará a determinar cómo se comportarán los mercados de valores en el corto plazo. Sin embargo, una demora más prolongada de otra inyección de estímulo a la economía estadounidense podría significar más pérdidas en los gigantes tecnológicos de Estados Unidos, con el índice Nasdaq que tuvo una corrección del 10 por ciento la semana pasada. La reanudación de las conversaciones sobre el Brexit, así como la reunión de política del BCE a finales de esta semana, se suman a los posibles eventos de riesgo en los próximos días.

¿Pueden las acciones tecnológicas detener la caída?

Las acciones tecnológicas estadounidenses experimentaron una importante caída el jueves y el viernes anteriores, aunque este lunes parece que se han estabilizado, al menos por el momento.

El índice compuesto Nasdaq experimentó una caída del 4,96 por ciento el jueves, que fue su mayor caída en un solo día desde el 11 de junio. La caída del 5,23 por ciento del Nasdaq 100 del viernes fue la más pronunciada desde marzo. La venta masiva probablemente fue impulsada por preocupaciones de que sus elevadas valoraciones puedan resultar insostenibles, lo que desencadenó una ola de toma de ganancias que también causó estragos en el mercado de opciones.

Desde una perspectiva técnica, la caída fue necesaria y saludable, ya que alejó el índice de fuerza relativa (RSI) de 14 días del Nasdaq de los niveles de sobrecompra. Y tal movimiento no debería ser una sorpresa. Desde que las acciones comenzaron a salir del mercado bajista en marzo, el Nasdaq 100 ha experimentado un retroceso cada vez que su RSI alcanza o cruza por encima del nivel de 70, que denota niveles de sobrecompra. La caída de la semana anterior puede haber sido más violenta dado que las acciones parecen haber alcanzado un nivel de sobrevaloración excesivo; el RSI incluso superó el nivel 80 a principios de esta semana.

Quizás los participantes del mercado comenzaron a reequilibrar sus carteras o  tomar ganancias a la espera de lo que puede traer esta nueva semana de negociación. El desempeño de los mercados de valores una vez que se reanuden las operaciones esta semana será un buen indicativo de si realmente se está formando una tendencia.

Queda por ver si las grandes acciones tecnológicas ya han alcanzado su pico por el momento y si la rotación y el movimiento de dinero a sectores rezagados podría dejar una gran mella en el desempeño a corto plazo de estas compañías. Incluso después de la ola de ventas del jueves y viernes, las valoraciones siguen siendo elevadas, con la relación PE del Nasdaq Composite Index aún por encima de 60. Sin embargo, si este retroceso se extiende a una corrección del 10 por ciento, puede resultar una oportunidad de compra demasiado tentadora para los fanáticos de las acciones tecnológicas, que podrían entrar al mercado en masa y restaurar la tendencia alcista de Nasdaq y extenderla aún más.

Después de todo, los factores fundamentales aún presentan elementos importantes que favorecen al sector tecnológico a largo plazo. La Fed está dispuesta a permitir que la economía de Estados Unidos se caliente, lo que respalda en general las acciones, mientras que la «nueva normalidad» asegura que el mundo siga dependiendo de los productos y servicios de estas empresas, incluso cuando la pandemia continúa afectando las principales economías.

También es importante tener en cuenta los posibles catalizadores que se avecinan. Un reporte de Nóminas No Agrícolas mejor de lo esperado este viernes podría detener a los vendedores en seco, lo que provocaría la reanudación del alza en los mercados de valores. Otro factor que podría volver a poner a las acciones en el camino alcista es la aprobación de la segunda ronda de estímulos durante la reunión del senado de Estados Unidos esta semana.