El dólar ha iniciado la semana del lado incorrecto del mercado y se encuentra luchando por recuperarse de la caída que experimentó el pasado viernes. Mientras tanto, el euro ha subido aunque no con demasiada convicción y la libra esterlina se mantiene en el mismo rango en que se ha estado moviendo, luchando por encontrar una dirección definida.

Después de asegurar un cierre semanal por debajo del nivel de 92,00, el índice del dólar (DXY) está bajo una intensa presión de venta, cayendo a niveles no vistos en dos años y medio. Dado que es probable que el optimismo en torno al desarrollo de la vacuna y los datos alentadores de China alimenten el apetito por activos de riesgo, el dólar está posicionado para extender las pérdidas en esta semana.

En cuanto a los aspectos técnicos, los precios del índice del dólar se están moviendo por debajo de la media móvil simple (SMA) de 20 y 100 días, mientras que el MACD se está moviendo a la baja. La debilidad sostenida por debajo de 92,00 puede abrir las puertas hacia 90,00. Si los alcistas pueden empujar los precios de nuevo por encima del soporte de 92,00, el DXY podría volver a probar el nivel 92,70.

Gráfico diario del índice DYX

Gráfico diario del índice del dólar. Fuente: Broker ForexTime

Euro se encuentra cerca del importante nivel de 1.20

El euro subió significativamente el lunes, alcanzando un precio muy cercano al nivel psicológico de 1.2000.

Esta sigue siendo una barrera importante que puede requerir la combinación de fundamentos y aspectos técnicos para superarla.

Una ruptura sólida y un cierre diario por encima de 1.2000 podrían indicar un movimiento alcista hacia niveles no vistos desde abril de 2018 por encima de 1.2150.

GBP/USD está oscilando dentro del rango

Durante los últimos siete días, el GBP/USD se ha estado moviendo dentro de un rango de 100 pips con soporte en 1.3300 y resistencia en 1.3400.

Muchos inversores no pueden evitar sentir que el par de divisas podría estar esperando que un nuevo catalizador direccional haga que los precios suban o bajen. A medida que el reloj avanza hacia la fecha límite oficial de transición del Brexit el 31 de diciembre, lo más probable es que haya volatilidad en los gráficos.

Centrándonos en los aspectos técnicos, una ruptura sólida por encima de 1.3400 podría abrir las puertas hacia 1.3482 y 1.3520 respectivamente. Un movimiento sólido más allá de la resistencia de 1.3500 puede abrir las puertas hacia 1.4300.

En última instancia, el nivel de precios donde la libra esterlina finalizará en 2020, dependerá en gran medida de si el Reino Unido y la UE pueden asegurar un acuerdo posterior al Brexit.

OPEP + enfrenta decisiones difíciles

Los futuros del petróleo crudo se movieron a la baja el lunes por la mañana, ya que los participantes del mercado estaban observando de cerca a los miembros de la OPEP y sus aliados mientras comenzaban una reunión de dos días para discutir sus próximos pasos con respecto a su política de producción. Los contratos de enero de petróleo Brent y WTI subieron más del 7% la semana pasada y han subido más de un 25% en noviembre.

Este movimiento alcista ha sido impulsado principalmente por las noticias sobre las nuevas vacunas contra el Covid-19 que indican que es altamente probable que tres compañías farmacéuticas gigantes brinden la cura a la pandemia actual. El aumento constante de la demanda de petróleo de Asia, la debilidad del dólar estadounidense y la reducción de la incertidumbre política en los Estados Unidos, ahora que el presidente electo Joe Biden comenzó su proceso de transición, también han ayudado a impulsar la confianza de los inversores. Sin embargo, ahora está en manos de la OPEP y sus aliados determinar si los precios del petróleo se mantienen cerca de los 50 dólares o si vuelven a caer debajo de los 40 dólares.

En abril, la coalición acordó recortar la producción en 9,7 millones de barriles por día y la ha reducido aún más a 7,7 millones de barriles por día desde agosto. El plan original era aumentar la producción en alrededor de 2 millones de barriles en enero de 2021, pero los mercados parecen estar convencidos de que este paso se retrasará. La pregunta que se hacen los inversores es ¿por cuánto tiempo?

Si bien la demanda de combustible en Asia ha vuelto a niveles cercanos a los que había antes de la pandemia, todavía estamos muy lejos de eso en Europa y América. Debido a esto para los responsables es muy complicado decidir si mantienen los recortes o llevan más petróleo al mercado. En este punto, los miembros de la OPEP+ no solo intentarán equilibrar la oferta y la demanda, sino que también tratarán de llevar los niveles de inventario global a sus promedios a largo plazo. Dado el aumento de la producción en Libia, se prevé que los inventarios aumenten nuevamente si el grupo se apega a su plan anterior.

A los compradores del mercado de petróleo les gustaría ver una extensión de la reducción actual en la producción de crudo de 7.7 millones de barriles por día por otros 6 meses. Sin embargo, esto podría tener el costo de perder participación de mercado frente a los productores de petróleo de esquisto de Estados Unidos. Los recuentos de plataformas petroleras estadounidenses han aumentado constantemente desde mediados de septiembre y cuanto más suban los precios, es probable que aumente el número de plataformas en operación. En la semana que finalizó el 25 de noviembre, el número de equipos de perforación se situó en 320, frente a los 244 de mediados de septiembre. Ésa es la difícil situación que tendrá que afrontar la OPEP y otros productores de petróleo.

Aparte del aumento de los precios, la semana pasada se registró un desarrollo positivo adicional en el que los futuros de crudo Brent de enero se negociaron con una prima frente a los contratos de febrero, en lo que se denomina «backwardation«. Esta situación generalmente se ve como una señal positiva. Sin embargo, esto duró solo cuatro días antes de regresar a «contango«, por lo que aún no se puede concluir mucho sobre este evento a menos que la curva cambie por un período de tiempo más largo.

Lo que complica aún más las cosas para la OPEP+ es que el ritmo de recuperación de la demanda de combustible para vehículos de carreteras frente a la demanda de combustible para aviones sigue siendo lento. La coalición no puede enfocarse en un grado o producto específico, sino sólo en el petróleo crudo en general.

Está claro que la OPEP+ tiene más trabajo por hacer y los mercados deben estar convencidos de que la coalición gestionará con éxito la producción de tal modo que los inventarios globales continúen reduciéndose. Lo más probable es que veamos una extensión del recorte de producción actual por tres meses, que luego puede extenderse por otros tres. Esto podría mantener los precios en torno a los 40 dólares para diciembre y posiblemente a mediados de los 50 dólares en el primer trimestre del próximo año. Cualquier sorpresa o ruptura entre los miembros de la alianza generaría un impacto negativo.

Los miembros de la OPEP+ tienen un historial de expresar sus quejas unos contra otros antes de finalmente unirse en una decisión formal y concertada en sus reuniones. Sin embargo, no debe darse como un hecho que efectivamente llegarán a un acuerdo en esta reunión. No es necesario que nos recuerden el riesgo de una caída espectacular dentro de la OPEP+, como fue el caso en abril cuando estalló una guerra de precios total entre Rusia y Arabia Saudita.

Si no se llega a un consenso, los precios del petróleo podrían retroceder rápidamente hacia el nivel de $40 el barril una vez más. Sin embargo, si la OPEP+ puede asegurar un acuerdo para mantener bajos los suministros mundiales de petróleo durante más tiempo, al menos hasta marzo, eso podría permitir más tiempo para que la demanda mundial realice una recuperación más sólida.