¿Qué es la volatilidad?

La volatilidad es una medida estadística de la dispersión de los rendimientos de un activo determinado en el mercado. En la mayoría de los casos, cuanto mayor sea la volatilidad, más riesgoso será el valor. La volatilidad a menudo se mide como la desviación estándar o la variación entre los rendimientos de un activo como una acción, índice, commodity u otro.

En los mercados financieros, la volatilidad a menudo se asocia con grandes oscilaciones en cualquier dirección. Por ejemplo, cuando el mercado sube y baja más del uno por ciento durante un período de tiempo sostenido, se denomina mercado «volátil». La volatilidad de un activo es un factor clave a la hora de determinar los precios en los contratos de opciones.

  • La volatilidad representa la magnitud de la oscilación de los precios de un activo alrededor del precio medio; es una medida estadística de la dispersión de los rendimientos.
  • La volatilidad del mercado generalmente está asociada con el riesgo de inversión; sin embargo, también se puede utilizar para asegurar rendimientos superiores.
  • Hay varias formas de medir la volatilidad, incluidos los coeficientes beta, los modelos de fijación de precios de opciones y las desviaciones estándar de los rendimientos.
  • Los activos volátiles a menudo se consideran más riesgosos que los activos menos volátiles porque se espera que el precio sea menos predecible.
  • La volatilidad es una variable importante para calcular los precios de las opciones.

El mercado de valores puede ser muy volátil, con variaciones anuales, trimestrales e incluso diarias de amplio rango. Lo mismo ocurre con otros mercados, como el Forex, las materias primas y las criptomonedas. Ciertos pares de divisas, como los pares del yen y los pares de divisas exóticos, pueden ser altamente volátiles, al igual que commodities como el petróleo y el oro, que pueden tener días con amplios rangos de precios. Las criptomonedas, al ser un tipo de mercado nuevo y con poco volumen de negociación en comparación con otros, pueden tener volatilidades increíbles, a tal punto que no es raro tener alzas o caídas del mercado del 20% o más en un día.

Los mercados de alta volatilidad como los mencionados anteriormente tienen el potencial de generar grandes ganancias para el trader pero también pueden producir fuertes pérdidas si estamos del lado incorrecto de la acción del precio.

Explicación de la volatilidad

La volatilidad a menudo se refiere al nivel de incertidumbre o riesgo relacionado con el tamaño de los cambios en el valor de un activo en el mercado.

Una volatilidad más alta significa que el precio de un activo puede distribuirse potencialmente en un rango más amplio de valores. Esto significa que el precio puede cambiar drásticamente en un corto período de tiempo en cualquier dirección. Una volatilidad más baja significa que el valor de un activo no fluctúa drásticamente y tiende a ser más estable. Un ejemplo reciente de un activo que presenta una alta volatilidad es bitcoin y la mayoría de las altcoins.

Una forma de medir la variación del precio de un activo es cuantificar los rendimientos diarios (porcentaje de movimiento diario) del activo. La volatilidad histórica se basa en precios históricos y representa el grado de variabilidad en los rendimientos. Este número no tiene unidad y se expresa como porcentaje. Si bien la varianza captura la dispersión de los rendimientos alrededor del promedio de un activo en general, la volatilidad es una medida de esa varianza limitada por un período de tiempo específico. Esto significa que podemos calcular la volatilidad diaria, semanal, mensual o anualizada. Por lo tanto, es útil pensar en la volatilidad como la desviación estándar anualizada.

¿Cómo se calcula la volatilidad?

La volatilidad a menudo se calcula utilizando la varianza y la desviación estándar. La desviación estándar es la raíz cuadrada de la varianza.

Por ejemplo, supongamos que los precios de cierre mensuales de una acción se encuentran en el rango de $1 a $10. En el mes uno el precio de cierre fue de $1, en el mes dos fue de $2 y así sucesivamente. Para calcular la varianza, siga los cinco pasos a continuación.

  • Encuentre el promedio del conjunto de datos. Esto significa sumar cada valor y luego dividirlo por el número de valores. Si sumamos $1, más $2, más $3, hasta llegar a $10, el resultado es $55. Este resultado se divide por 10, porque tenemos una muestra de 10 números en el conjunto de datos. Esto proporciona un precio de cierre medio o promedio de $5,50.
  • Calcule la diferencia entre cada valor del conjunto de datos y la media. A esto se le suele llamar desviación. Por ejemplo, tomamos $10 – $5.50 = $4.50, luego $9 – $5.50 = $3.50. Esto continúa hasta el primer valor del conjunto de datos de $1. Se permiten números negativos. Dado que necesitamos cada valor, estos cálculos se realizan con frecuencia en una hoja de cálculo o en otros programas informáticos.
  • Eleve al cuadrado las desviaciones. Esto eliminará los valores negativos.
  • Sume las desviaciones elevadas al cuadrado. En nuestro ejemplo, esto equivale a 82,5.
  • Divida la suma de las desviaciones al cuadrado (82,5) por el número de valores del conjunto de datos.

En este caso, la varianza resultante es $8.25. Se toma la raíz cuadrada para obtener la desviación estándar. En este ejemplo, esto equivale a $2,87. Esta es una medida de riesgo y muestra cómo se distribuyen los valores alrededor del precio promedio. Le brinda a los traders una idea de hasta qué punto el precio puede desviarse del promedio.

PrecioPromedioDesviaciónDesviación al cuadradoVarianzaDesviación estándar
15.5-4.520.25
25.5-3.512.25
35.5-2.56.25
45.5-1.52.25
55.5-0.50.25
65.50.50.25
75.51.52.25
85.52.56.25
95.53.512.25
105.54.520.25
5582.58.252.872

Si los precios se muestrean aleatoriamente a partir de una distribución normal, alrededor del 68% de todos los valores de datos caerán dentro de una desviación estándar. El noventa y cinco por ciento de los valores de los datos estarán dentro de dos desviaciones estándar (2 x 2,87 en este ejemplo), y el 99,7% de todos los valores estarán dentro de tres desviaciones estándar (3 x 2,87). En este caso, los valores de $1 a $10 no se distribuyen al azar en una curva de campana; más bien están distribuidos uniformemente.. Por lo tanto, los porcentajes esperados de 68% –95% º – 99,7% no se mantienen. A pesar de esta limitación, los traders siguen utilizando con frecuencia la desviación estándar, ya que los conjuntos de datos de precios a menudo se parecen más a una distribución normal (curva de campana) que en el ejemplo dado.

Como lo describe la teoría moderna de carteras (TMC), en los mercados, las desviaciones estándar más grandes indican una mayor dispersión de los rendimientos junto con un mayor riesgo de inversión.

Otras medidas de volatilidad en el mercado

Una medida de la volatilidad relativa del precio de una acción en particular en el mercado es su beta (β). Una beta aproxima la volatilidad general de los rendimientos de un valor frente a los rendimientos de un índice de referencia relevante (generalmente se usa el S&P 500). Por ejemplo, una acción con un valor de beta de 1,1 históricamente se ha movido un 110% por cada movimiento del 100% en el índice de referencia, con base en el nivel de precios. Por el contrario, una acción con una beta de 0.9 se ha movido históricamente un 90% por cada movimiento del 100% en el índice de referencia.

La volatilidad del mercado también se puede ver a través del índice de volatilidad VIX. El VIX fue creado por el Chicago Board Options Exchange como un indicador para medir la volatilidad esperada a 30 días del mercado de valores de Estados Unidos. Se deriva de los precios de cotización en tiempo real de las opciones de compra y venta del S&P 500. Es efectivamente un indicador de las apuestas futuras que los inversores y los traders están haciendo sobre la dirección de los mercados o valores individuales. 

El VIX se calcula como la volatilidad implícita en los precios de una canasta de opciones de compra y venta sobre el Índice S&P 500. Un valor alto en el VIX marca períodos de mayor volatilidad del mercado de valores, mientras que lecturas bajas indican períodos de menor volatilidad. En términos generales, cuando el VIX sube, el S&P 500 cae, lo que normalmente indica un buen momento para comprar acciones.

Indice S&P 500 en relación al VIX

Índice S&P 500 en relación al índice de volatilidad VIX

El VIX está diseñado para ser un indicador prospectivo, midiendo la volatilidad esperada del mercado durante los próximos 30 días.

La volatilidad se toma como una variable en las fórmulas de determinación de precios de las opciones que muestra hasta qué punto el rendimiento del activo subyacente fluctuará entre el momento actual y el vencimiento de la opción. La volatilidad, expresada como un coeficiente porcentual dentro de las fórmulas de valoración de opciones, surge de las actividades de negociación diarias. La forma en que se mide la volatilidad afectará el valor del coeficiente utilizado.

La volatilidad también se utiliza para determinar el precio de los contratos de opciones utilizando modelos como el Black-Scholes o modelos de árbol binomial. Los activos subyacentes más volátiles se traducen en primas de opciones más altas, porque con la volatilidad existe una mayor probabilidad de que las opciones terminen In-The-Money (opciones con valor que generan ganancias) en el momento de vencimiento del contrato. Los operadores de opciones intentan predecir la volatilidad futura de un activo y, por lo tanto, el precio de una opción en el mercado refleja su volatilidad implícita.

Ejemplos reales de volatilidad en el mercado

Supongamos que un inversor está creando una cartera de inversión. Dado que desea construir una cartera de bajo riesgo, está buscando acciones con baja volatilidad y rendimientos constantes.

Por lo tanto, está considerando dos empresas como posibles opciones de inversión:

  • Microsoft Corporation (MSFT) tiene un coeficiente beta de 0.93, lo que significa que esta acción es un poco menos volátil que el índice S&P 500.
  • Shopify Inc. (SHOP) tiene un coeficiente beta de 1,61, lo que quiere decir que es significativamente más volátil que el índice S&P 500.

El inversor probablemente escogerá Microsoft Corporation para su cartera, ya que tiene menos volatilidad y un valor a corto plazo más predecible.

Desempeño del mercado y volatilidad de los precios

En un informe de 2020, Crestmont Research estudió la relación histórica entre el desempeño del mercado de valores y la volatilidad. Para su análisis, Crestmont utilizó el rango promedio de cada día para medir la volatilidad del índice S&P 500. Su investigación encontró que una mayor volatilidad corresponde a una mayor probabilidad de un mercado en declive, mientras que una menor volatilidad corresponde a una mayor probabilidad de un mercado en alza (acceder a estudio aquí). Los inversores pueden utilizar estos datos sobre la volatilidad del mercado de valores a largo plazo para construir sus carteras y alinearlas con los retornos esperados asociados.

Por ejemplo, cuando el rango diario promedio en el S&P 500 es bajo (el primer cuartil 0 a 1%), las probabilidades son altas (alrededor del 70% a nivel mensual y 91% a nivel anual) de que los inversores disfruten de ganancias del 1.5% mensual y del 14.5% anual.

Cuando el rango diario promedio sube al cuarto cuartil (1.9 a 5%), existe una probabilidad de una pérdida de -0.8% para el mes y una pérdida de -5.1% para el año. Los efectos de la volatilidad y el riesgo son consistentes en todo el espectro.

Factores que afectan la volatilidad del mercado

Dependiendo del mercado, los factores económicos regionales y nacionales, como las políticas fiscales y de tipos de interés, pueden contribuir significativamente al cambio de dirección del mercado e influir en gran medida en la volatilidad. Por ejemplo, en muchos países, cuando un banco central cambia las tasas de interés a corto plazo para los préstamos a un día de los bancos, sus mercados de valores reaccionan violentamente.

Los cambios en las tendencias de la inflación, además de los factores de la industria y el sector, también pueden influir en las tendencias y la volatilidad del mercado de valores a largo plazo. Por ejemplo, un evento meteorológico importante en una zona productora de petróleo clave puede provocar un aumento de los precios del petróleo, lo que a su vez eleva el precio de las acciones relacionadas con el petróleo.

Volatilidad implícita frente a volatilidad histórica de un activo

La volatilidad implícita (VI), también conocida como volatilidad proyectada, es una de las métricas más importantes para los operadores de opciones. Como sugiere el nombre, permite tomar una determinación de cuán volátil será el mercado en el futuro. Esta métrica también brinda a los operadores una forma de calcular la probabilidad. Un punto importante a tener en cuenta es que no debe considerarse como ciencia cierta sino como una estimación, por lo que no proporciona un pronóstico de cómo se moverá el mercado en el futuro.

A diferencia de la volatilidad histórica, la volatilidad implícita proviene del precio de la opción en sí y representa las expectativas de volatilidad para el futuro. Debido a que está implícita, los operadores no pueden utilizar el rendimiento pasado como indicador del rendimiento futuro. En cambio, deben estimar el potencial de la opción en el mercado.

También conocida como volatilidad estadística, la volatilidad histórica mide las fluctuaciones de los activos subyacentes midiendo los cambios de precios durante períodos de tiempo predeterminados. Es la métrica menos frecuente en comparación con la volatilidad implícita porque no es prospectiva.

Cuando hay un aumento en la volatilidad histórica, el precio del activo también se moverá más de lo normal. En este periodo, existe la expectativa de que algo ha cambiado o está a punto de cambiar. Si la volatilidad histórica está cayendo, por otro lado, significa que se ha eliminado la fuente de incertidumbre, por lo que las cosas vuelven a ser como eran.

Este cálculo puede basarse en cambios de precios intradía, pero a menudo mide movimientos basados en el cambio de un precio de cierre al siguiente. Dependiendo de la duración prevista de la operación con opciones, la volatilidad histórica se puede medir en incrementos que oscilan entre 10 y 180 días de negociación.

Uso de opciones para aprovechar la volatilidad del mercado

Cuando la volatilidad aumenta y los mercados entran en pánico, el trader puede utilizar opciones para aprovechar estos movimientos extremos o para cubrir sus posiciones existentes contra pérdidas graves. Cuando la volatilidad es alta, tanto en términos del mercado en general como en términos relativos para un activo específico como una acción (lo que implica un mercado bajista), los traders que tienen un sesgo bajista con respecto a ese activo pueden comprar opciones Put con el objetivo de aprovechar la tendencia bajista del precio y aplicar la conocida premisa de “vender caro y comprar barato”.

Por ejemplo, la acción de Netflix (NFLX) cerró a $91.15 el 27 de enero de 2016, una disminución del 20% a nivel anual, después de haber subido más del doble en 2015. Los traders que predicen una caída en el precio de estas acciones podrían comprar una opción Put sobre acciones de Netflix con un precio de ejercicio de $90 y con vencimiento en junio de 2016. La volatilidad implícita de esta opción Put es del 53% el 27 de enero de 2016 con una prima (costo de la opción) de $11.40. Esto significa que Netflix tiene que bajar 12,55 dólares o un 14% (distancia del precio actual al precio de ejercicio más el monto de la prima de la opción) antes de que la posición en la opción Put se vuelva rentable.

Esta estrategia es simple pero costosa (el precio está cerca del precio de ejercicio), por lo que los traders que quieran reducir el costo de su posición larga en la opción Put pueden comprar una opción Put más profundamente Out-The-Money (el precio de ejercicio está más alejado del precio subyacente actual), la cual es menos costosa, o pueden reducir el costo de la posición larga en la opción Put comprada mediante una posición corta en una opción Put con la misma fecha de vencimiento que la primera opción pero con un precio de ejercicio más bajo, una estrategia con opciones conocida como bear put spread

Continuando con el ejemplo de Netflix, un trader podría comprar una opción Put con vencimiento en junio con un precio de ejercicio de $80 y una prima de $7,15, que es $4,25 o un 37% más barata que la opción Put con un precio de ejercicio de $90, aunque en este caso el precio del activo subyacente tiene que caer más para que la operación produzca ganancias en el vencimiento, lo que significa que el mercado deberá tener un comportamiento bajista más fuerte. Otra opción para el trader es utilizar la estrategia con opciones bear put spread, la cual puede construirse mediante la compra de una opción Put con un precio de ejercicio de $90 y una prima de $11,40 y la venta simultánea de una opción Put con un precio de ejercicio de $80 y una prima de $6,75, lo que reduce el costo neto de la aplicación de la estrategia a solo $4,65.

En este caso, al aplicar la bear put spread se espera que el precio de Netflix no esté lo suficientemente bajista para que la opción Put con precio de ejercicio en $80 no expire In The Money y finalice sin valor, dándole al trader una ganancia adicional (la prima recibida por la venta de la opción), que compense parte del gasto en la opción Put comprada.

Las opciones son instrumentos excelentes para operar en mercados alcistas o bajistas con distintos grados de volatilidad. Pueden usarse para operar en mercados al alza y a la baja con alta y baja volatilidad. Mediante la combinación de opciones con distintos vencimientos y precios de ejercicio, el trader puede cubrir su riesgo, especular con los movimientos del mercado a corto y largo plazo y reducir el costo de sus operaciones bajo distintas condiciones. En un mercado en tendencia pero con alta volatilidad, por ejemplo, pueden usarse opciones con vencimiento a largo plazo para aprovechar la tendencia mientras al mismo tiempo se usan opciones con vencimientos y precios de ejercicio más cortos para aprovechar las oscilaciones y volatilidad del mercado a corto plazo. La variedad de estrategias con opciones existentes es muy alta.

Por ejemplo, para mercados de alta volatilidad las estrategias de tipo long Strangle y long Straddle son una buena opción para el trader. Para mercados de baja volatilidad, dos estrategias con opciones populares son la long Butterfly y la Iron Condor.

Aunque algunas de estas estrategias son complejas, pueden ser muy útiles para traders experimentados interesados en operar con la volatilidad del precio.

Conclusiones

El mayor nivel de volatilidad que viene con los mercados bajistas puede afectar directamente las carteras y agregar estrés a los inversores, ya que ven cómo el valor de sus carteras se desploma. Esto a menudo impulsa a los inversores a reequilibrar la composición de su cartera, llevándolos a comprar más acciones a medida que caen los precios, o a incluir más activos de refugio seguro como oro y bonos si creen que los activos de riesgo seguirán bajando. De esta forma, la volatilidad del mercado ofrece información importante a los inversores, que buscan acomodar sus carteras dependiendo de las condiciones del mercado.

Fuente de información:

-Investopedia.com

-https://en.wikipedia.org/wiki/Volatility_(finance)