Los retrocesos de Fibonacci se basan en la idea de que los mercados realizan retrocesos del precio que representan una parte predecible de un movimiento mayor, y después de que ocurren estos retrocesos el precio continúa en la dirección original.

Una de las maneras en que podemos utilizar esta herramienta de análisis es ayudarnos a seleccionar un punto de entrada a una tendencia en curso. Supongamos que queremos abrir una posición de compra en el mercado mostrado en el gráfico de la Imagen 1, y por lo tanto comenzamos a buscar una entrada adecuada. Dado que los mercados financieros presentan tendencias alcistas y bajistas y movimientos de corrección durante estas tendencias, esperamos a que se produzca un retroceso bajista que nos proporcione un punto de entrada más barato. Los retrocesos de Fibonacci nos proporcionan una manera de predecir en donde existe una mayor probabilidad de que la corrección bajista del precio encuentre soporte y revierta su dirección para continuar con la tendencia alcista.

En el siguiente gráfico tenemos una serie de retrocesos de Fibonacci que se trazaron en el movimiento alcista del precio desde el punto A hasta el punto B. Primero que todo, podemos notar que este estudio se aplica después de que el precio realiza un movimiento significativo. El precio en este gráfico ha subido alrededor de $20 en 6 meses. Cuando el precio realiza un importante gap bajista, se trazan los retrocesos de Fibonacci y se mantiene una vigilancia sobre la zona de inversión del movimiento entre los niveles 23.6% y 61.8%, a la espera de que el precio encuentre soporte.

Los niveles de Fibonacci que se ven comúnmente en un retroceso son 23.6%, 38.2% y 61.8%. Un retroceso del 23.6% es poco extenso e indica que continúa la fortaleza en la tendencia predominante. Por lo general los traders que utilizan esta herramienta buscan retrocesos en que el precio llegue a la zona ubicada entre los niveles 38.2% y 61.8%.  Dentro de esta zona de retroceso se encuentra el nivel 50%, el cual, aunque no es un nivel de Fibonacci, se incluye en la mayoría de las herramientas de análisis basadas en retrocesos de Fibonacci. El nivel 50% proviene de la teoría de Dow en donde es visto como un nivel crítico para determinar si la tendencia primaria va a continuar o no en la misma dirección después de que el precio ha tenido la oportunidad de realizar un retroceso.

En el gráfico podemos observar que el precio está debajo del nivel 23.6% y por lo tanto una corrección importante claramente se está desarrollando. La acción del precio en el nivel 38.2% resulta interesante, ya que tenemos una sola barra que encontró soporte justo encima del nivel 38.2% y el precio en esta barra cerró cerca de su máximo. Cuando el precio cierra cerca de su nivel máximo en una barra determinada se considera como un signo de fortaleza.

La fuerte barra alcista y el retroceso de Fibonacci del 38.2% podría convencernos de que el retroceso bajista ha finalizado (o casi ha terminado), y por lo tanto es seguro entrar al mercado con posiciones de compra. La codicia y el miedo son fuerzas poderosas y en este punto podrían llevarnos a realizar esta operación y entrar al mercado – pensamos que necesitamos abrir una posición de compra en este mercado para obtener grandes ganancias (codicia) y si no lo hacemos podríamos perder una excelente oportunidad (miedo) por no haber actuado a tiempo. Veamos si podemos mantener estas emociones bajo control por ahora y continuar con el análisis racional de lo que muestra el gráfico.

Imagen 1: Retrocesos de Fibonacci aplicados a un movimiento alcista

Los tridentes de Andrews proporcionan una manera fácil de determinar el estado actual de activo o instrumento financiero: la dirección de la tendencia, zonas de soporte/resistencia, nivel de energía y precios objetivo – todo se encuentra ahí. Lógicamente cualquier trader querría contar con esta información antes de abrir una posición, y por lo tanto en la Imagen 2 hemos ajustado el gráfico de precios para que muestre una mayor amplitud de la acción del precio y le hemos aplicado un tridente de Andrews tal como se muestra.

Con el tridente proporcionando un marco, el movimiento bajista actual del precio se ve más ominoso de lo que aparenta en el gráfico anterior. En este caso, el precio ha establecido la línea mediana del tridente como un nivel de soporte, pero este soporte falló dramáticamente dado que el precio se movió con fuerza a la baja y lo atravesó por medio de un gap bajista. Con base en las reglas del uso de tridentes de Andrews, podemos anticipar que el precio ahora tiene como objetivo la línea inferior de este tridente.

Imagen 2: Gráfico con tridente de Andrews y Retroceso de Fibonacci

En el gráfico de la Imagen 3, podemos notar los máximos anteriores (marcados con círculos en rojo) los cuáles se usan para trazar una línea horizontal negra la cual actúa como un nivel de soporte potencial. La barra de precios más reciente cierra justo arriba de este nivel lo que sugiere que de hecho podría haber un soporte en esta zona.

Imagen 3: Tridente de Andrews con retrocesos de Fibonacci y soporte horizontal

En el gráfico de la Imagen 4, se añade el indicador MACD y se puede notar que hay una divergencia entre el precio y el indicador. Podemos ver como el precio forma un alto más alto mientras que el MACD realiza un alto más bajo. Esta diferencia en comportamiento (divergencia) sugiere que la reciente tendencia alcista del precio está llegando a su fin. Si la tendencia estaba solo realizando una pausa antes de continuar moviéndose más alto, no esperaríamos ver la acción del precio y el MACD divergir de forma tan dramática. Aunque un nivel de retroceso de Fibonacci del 38.2% puede verse como una zona razonable para que se produzca una pausa a mitad de la tendencia, debido a las señales mostradas por el tridente y el MACD parece razonable esperar una mayor caída del precio al final de una tendencia alcista que es probablemente lo que estamos viendo acá.

El MACD nos proporciona señales bajistas adicionales en el gráfico de la imagen 4. Las líneas del MACD están cruzando debajo de la línea central (línea cero) del indicador, por lo tanto, el precio está dejando su fase alcista y está comenzando a entrar en una fase bajista (con base en este indicador). También podemos notar los recientes puntos mínimos en el MACD y observar que estamos bastante lejos por encima de este nivel en la actualidad. Existe mucho espacio en este indicador para que caiga y continúe bajando antes de llegar al nivel en el que se ha producido soporte en el pasado.

Imagen 4: Tridente de Andrews con retrocesos de Fibonacci y divergencia entre el precio y MACD

Claro está, siembre es posible que este mercado entre en una nueva fase alcista que va a impulsar el precio aún más alto después del retroceso hasta el nivel 38.2%. Hay algunas señales alcistas en los gráficos que podríamos usar como justificación para realizar una operación de compra. No obstante, las señales bajistas son más fuertes que las señales bajistas y por lo tanto lo más recomendable es esperar a que el precio baje al menos hasta el nivel de retroceso de Fibonacci 61.8% antes de arriesgar nuestro dinero con una posición de compra. De esta manera, vamos a preservar nuestro capital de inversión por ahora y dejar que el mercado nos muestre el camino que va a seguir.

Extensiones de Fibonacci y tridentes

En el siguiente gráfico (Imagen 5) tenemos un tridente de Schiff modificado que describe una tendencia bajista en la plata. Después de que el precio cae y atraviesa la línea mediana del tridente hasta llegar al punto B, esperamos a que se produzca un retroceso hasta la línea mediana y abrimos una posición de venta en el punto C.

Con base en las reglas del uso de tridentes, sabemos que después de que el precio cae por debajo de la línea mediana, el siguiente objetivo del precio es la línea mediana inferior. Debido a que hemos notado el movimiento impulsivo desde A hasta B, aplicamos la herramienta de extensiones de Fibonacci para obtener una segunda confirmación del objetivo potencial del precio para este movimiento.

Si estuviéramos operando con solo un contrato, podríamos mostrarnos conservadores y asumir que el precio solo va a alcanzar la extensión 61.8% del movimiento de A hasta B. Por lo tanto, colocaríamos nuestra orden de salida para cerrar la posición y recoger los beneficios en ese nivel y esperaríamos a que el precio baje hasta esa zona. En este ejemplo puede notar como el objetivo es alcanzado con rapidez – el precio ha caído $3.70 en menos de un mes y eso nos permite cerrar la posición con una buena ganancia.

Pero si hubiéramos estado operando con múltiples contratos, podríamos haber tomado beneficios parciales en el nivel 61.8%, dejando que el resto de la posición continúe acumulando ganancias con el movimiento bajista. El objetivo final de la operación sería la línea mediana inferior del tridente y el nivel 100% de las extensiones de Fibonacci.

Imagen 5: Tridente de Schiff y extensiones de Fibonacci como objetivos de beneficios

En el gráfico que se muestra a continuación (Imagen 6), se puede observar otro movimiento significativo del precio desde el punto A hasta el punto B. Nuevamente, el precio realiza un retroceso hasta el punto C y prueba la línea mediana del tridente. El precio objetivo conservador en el nivel 61.8% coincide con la línea mediana inferior del tridente en esta operación. Por lo tanto, mantener abierta la posición un 100% en esta ocasión es más arriesgado debido a que el precio tiene que caer y atravesar un fuerte soporte en la línea inferior del tridente antes de alcanzar el objetivo.

Imagen 6: Tridente de Schiff y extensiones de Fibonacci proveyendo objetivos de beneficios en el gráfico

En el gráfico de la Imagen 7 asumamos que perdimos el movimiento impulsivo bajista que se produjo desde A hasta B y no entramos con una operación de venta alrededor del punto C. Sin embargo, analizamos este gráfico y concluimos que el precio probablemente va a rebotar al menos un poco después de alcanzar el nivel de extensión 100%.

Para ser más conservadores, se podría colocar una orden de entrada en la línea mediana inferior del tridente rojo. Esta línea se encuentra debajo del nivel de extensión 100%, pero en este caso se espera que el precio alcance la línea mediana del tridente tal como predice Andrews. Al mismo tiempo estamos al tanto que grandes participantes del mercado podrían empujar el precio más abajo hasta la línea inferior del tridente y aún más allá en un esfuerzo por activar las órdenes stop loss que se encuentran justo por debajo del nivel de soporte horizontal.

Puede notarse que el nivel de soporte/resistencia coincide con el nivel 100% del estudio de extensiones de Fibonacci aplicado en el gráfico. El nivel de soporte potencial horizontal proporciona otra razón para esperar otro rebote del precio en el nivel de Fibonacci usado como objetivo.

Imagen 7: Posible operación de compra conforme el precio rebota en el nivel 100% de las extensiones de Fibonacci