¿Qué tipo de información tenemos para analizar cuando vemos un gráfico de precios?

Sin importar el mercado analizado o el marco de tiempo solamente hay dos tipos de datos fundamentales: precio y volumen. Si descomponemos el precio en sus componentes (apertura, máximo, mínimo y cierre), en realidad tenemos cinco tipos de datos fundamentales cuando se incluye el volumen.

Por lo tanto, se tiene cinco tipos de datos para trabajar aunque en la actualidad existen literalmente cientos de indicadores que pueden ser aplicados a los gráficos de precios. ¿Qué podemos decir acerca de esto?

En pocas palabras, estos indicadores derivan información adicional sobre el comportamiento de los precios mediante el uso de los cinco tipos de datos fundamentales.

Cada derivación de los datos fundamentales nos lleva más lejos de la acción real del precio y presenta un desfase entre la acción del precio y el indicador.

Como ejemplo, consideremos el indicador MACD que se basa en dos medias móviles del precio, una de movimiento lento y otra de movimiento rápido. Puesto que el precio es nuestro dato fundamental, las medias móviles se convierten en la primera derivada de los datos subyacentes. La línea MACD es una diferencia entre las dos medias móviles por lo que representa la segunda derivada de los datos de precios. La línea de señal MACD es una media móvil de la línea MACD lo que nos da una tercera derivada. Al tomar la diferencia entre el MACD y las líneas de señal del MACD obtenemos el histograma MACD, que es la cuarta derivada de los datos fundamentales.

Podríamos cuestionar el valor de cualquier información proporcionada por la cuarta derivada de los datos fundamentales, sobre todo cuando la información derivada va a la zaga de los datos fundamentales como debe ser.

En general, queremos basar nuestras decisiones en datos fundamentales, es decir la propia acción del precio y el volumen que se produjo durante el período de interés. Los indicadores pueden ayudarnos a confirmar la acción del precio y nos proporcionan señales de compra/venta.

Si optamos por utilizar indicadores tenemos que entender dos cosas:

  • Los indicadores nos muestran datos derivados, no datos fundamentales
  • Los indicadores están atrasados con respecto a la acción del precio

Hay varias trampas en que podemos caer en lo que se refiere al vasto mundo de los indicadores.

La primera trampa es la búsqueda elusiva del indicador “perfecto”. Con cientos de indicadores para elegir esta búsqueda puede durar para siempre.

Otra trampa es pensar que más es mejor – es decir, si un indicador es bueno entonces seguramente dos es mejor. El problema es que dos indicadores raramente ofrecen la misma señal por lo tanto en muchas ocasiones tenemos que interpretar mensajes contradictorios de varios indicadores.

Si caemos en la trampa de “más es mejor”, otro peligro que puede surgir es la parálisis de análisis. La búsqueda del indicador ideal y la interpretación de mensajes conflictivos de múltiples indicadores pueden impedirle al trader la adopción de medidas adecuadas en los mercados.

Para evitar estos problemas, el trader puede optar por basarse principalmente en los datos fundamentales (precio y volumen), mientras que complementa esta información ocasionalmente con el uso de uno o dos indicadores técnicos.

Entre la multitud de indicadores que se pueden utilizar, se recomienda el uso de dos en combinación con los tridentes: el MACD y el oscilador estocástico lento. El volumen se considera un dato fundamental aunque en el siguiente gráfico se muestra en la parte inferior como los otros indicadores.

Imagen 1: Gráfico de precios con MACD, oscilado estocástico, indicador de volumen y tridente

Como parte de esta discusión vamos a diferenciar entre indicadores rezagados e indicadores adelantados. En opinión de muchos analistas, todos los indicadores están retrasados con respecto al precio porque presentan información sobre la base de algo que sucedió en el pasado: la apertura, máximo, mínimo, cierre y el volumen de las barras de precios anteriores. Cualquier señal proporcionada por un indicador se encuentra retrasada con relación a la acción del precio actual, debido a esta dependencia fundamental del indicador en los datos históricos.

En ocasiones, se hace referencia al volumen como un indicador anticipado porque puede predecir las reversiones de tendencias cuando el volumen de negociación cae a medida que la tendencia alcista o bajista llega a su fin. No obstante, podríamos rechazar esta idea por dos razones:

  1. El volumen es información fundamental, por lo que no puede ser un “indicador”, tal como estamos utilizando el término en esta discusión.
  2. Algunas tendencias terminan con un aumento de volumen en lugar de un descenso gradual del volumen de negociación. Si creemos que el volumen es un indicador que nos permite predecir el final de la tendencia, ¿qué medidas deberíamos tomar en este caso?

Si vamos a definir qué es un indicador, una de nuestras pautas podría ser que las reglas para usar el indicador sean coherentes. Por ejemplo, la línea MACD que se mueve debajo de la línea central del indicador siempre se considera una señal de venta. No hay condiciones de mercado en las que se supone que debemos interpretar el cruce como una señal de compra. El volumen no se calificaría como un indicador según esta definición porque no proporciona señales de compra/venta definitivas y no hay reglas consistentes para interpretar el volumen, aunque hay sistemas de trading que usa comportamientos determinados del volumen como señales alcistas o bajistas que pueden usarse incluso para la entrada o salida del mercado. No obstante, podemos decir que el volumen no presenta una claridad ni uniformidad definitiva en sus señales tal como lo hacen los verdaderos indicadores, sobre todos los que derivan directamente del precio.

Sin embargo, dado que el volumen es mostrado como un indicador y sobre todo por el hecho de que muchos traders usan el volumen en sus estrategias tal como si fuera un indicador, vamos a mostrar cómo usar este dato como una herramienta de análisis en conjunto con los tridentes.

Herramientas predictivas

En contraste con los indicadores que nos ayudan a confirmar la acción del precio y nos proporcionan señales de compra/venta, tenemos algunas herramientas de predicción que podemos usar para determinar de antemano hacia dónde se dirige el precio. Estas herramientas nos permiten determinar con anticipación dónde existen los niveles probables de soporte y resistencia.

Las herramientas predictivas a las que nos referimos son el tridente de Andrews, por supuesto, y las herramientas de retrocesos y extensiones de Fibonacci, por ejemplo. En ocasiones, el volumen también puede usarse como un indicador anticipado, aunque como vimos anteriormente, su lectura no es tan sencilla.

Ahora mostraremos como usar una herramienta predictiva como el tridente de Andrews en combinación con otra herramienta predictiva como el volumen e indicadores altamente populares como son el el MACD y el oscilador estocástico.

Indicador Volumen combinado con los tridentes

En la imagen 2 vemos un gráfico de los bonos del Tesoro de Estados Unidos que muestra una tendencia alcista del precio descrita por una tridente de Shiff modificado. Mientras la tendencia alcista se mantiene intacta, el volumen sigue el precio. De esta manera cuando el precio sube, el volumen aumenta – cuando el precio baja, el volumen declina.

En el lado derecho del gráfico podemos ver lo que puede ser el fin de la tendencia alcista y el comienzo de una tendencia bajista. El comportamiento del volumen de ha invertido y ahora en lugar de subir conforme aumentan los precios, el volumen se incrementa conforme el precio cae.

También es de notar que, junto con este cambio en el comportamiento, el volumen alcanzó nuevos máximos para este gráfico el cual muestra 6 años de actividad. Los picos en el volumen en ocasiones marcan el fin de las tendencias y probablemente es lo que estamos viendo acá.

Dado que el estudio del volumen confirma una tendencia bajista, es posible planificar la apertura de posiciones de venta cuando el precio realice un retroceso alcista. Las reglas del uso de tridentes indican que hay una alta probabilidad de que el precio regrese hasta la línea mediana y la pruebe desde abajo. Este movimiento correctivo puede ofrecer una buena oportunidad de abrir una posición de venta de altas posibilidades de éxito, y el comportamiento del volumen también puede servir para generar más confianza en esta operación.

Imagen 2: Análisis de una tendencia mediante tridentes y el indicador volumen

En la imagen 3, vemos un gráfico del yen japonés en una tendencia bajista que es descrita por medio de un tridente de Andrews. Mientras el precio cae hasta la línea mediana inferior, el volumen se incrementa. La acción del precio se vuelve algo confusa después de que la fuerte tendencia bajista finaliza. En el lado derecho del gráfico, podemos ver lo que puede ser el cambio a un comportamiento de tendencia alcista en donde el volumen comienza a seguir el precio.

La acción del volumen en este gráfico resulta poco clara, por lo que no es recomendable basar ninguna decisión de trading en el volumen. Por el contrario, lo mejor es esperar a que se produzcan señales de mayor claridad que indiquen una operación con elevadas posibilidades de éxito.

Imagen 3: Tendencia bajista analizada mediante tridente e indicador de volumen

Hay otros aspectos de volumen que podemos examinar en futuros ejemplos:

  • Tendencia
  • La divergencia/convergencia
  • Picos
  • Tasa de cambio

En algún momento podemos querer ahondar en el volumen y la forma en que puede confirmar patrones gráficos. Por ejemplo, algunos analistas gráficos creen que el patrón de precios Hombro-Cabeza-Hombro debería tener un comportamiento determinado de volumen mientras se forma el patrón. Otros sugieren que una ruptura de un rango de precios tiene más importancia si se produce con un gran volumen.

En un estudio a profundidad del volumen podemos incluir estos indicadores:

Por el momento, mantengamos las cosas simples y mantengamos en mente las siguientes ideas básicas:

  • Un elevado volumen confirma un movimiento del precio.
  • Cuando el precio se mueve hacia abajo y el volumen se eleva debemos asumir que la tendencia es bajista.
  • Cuando el volumen aumenta a medida que el precio se incrementa, debemos asumir que la tendencia es alcista.

Otra idea importante que debemos tener en mente es que en ocasiones los picos en el volumen marcan el fin de una tendencia conforme algunos traders capitulan y otros se reposicionan para la nueva tendencia.

El indicador MACD y los tridentes

Desarrollado por Gerald Appel  a finales de la década de 1970, el MACD (Moving Average Convergence Divergence) es uno de los indicadores más famosos y usados en el análisis técnico y se utiliza como oscilador de impulso. Tal como su nombre sugiere, este indicador se basa en dos medias móviles y en la convergencia o divergencia de estas medias móviles.

El MACD proporciona información acerca del impulso y la tendencia en el mercado. El aumento en el valor del MACD indica que el impulso del precio está incrementándose al alza. Cuando el MACD está cayendo esto significa que el impulso del precio está incrementándose a la baja. La tendencia se determina mediante la línea del MACD y su posición en relación con la línea central del indicador. Cuando la línea del MACD está arriba de la línea central probablemente el precio se encuentra en una tendencia  alcista, mientras que el comportamiento opuesto con la línea del MACD debajo de la línea central indica que el precio está en una tendencia bajista.

El histograma del MACD fue desarrollado por Thomas Aspray en la década de 1980 para anticipar las señales en el indicador.

El MACD como un indicador de tendencia

En el gráfico de la imagen 4 se demuestra como el MACD nos puede ayudar a determinar la tendencia.

Cuando la línea rápida del MACD cruza la línea central en su movimiento al alza el precio está entrando en una fase alcista. En este caso, la mayoría de los traders van a buscar oportunidades para abrir posiciones de compra en el mercado. Después de que el precio alcanza un máximo y comienza a bajar, la línea rápida del MACD cruza la línea central del indicador en un movimiento a la baja el cual indica que el precio está entrando en una fase bajista. Cuando el mercado está en una etapa bajista, las operaciones de venta son el objetivo más usual de los traders. Hay periodos en que el mercado se mueve de manera lateral hacia arriba y hacia abajo y sin tendencia definida – estos son los momentos que ponen a prueba a la mayoría de los operadores y sus estrategias de trading.

Aunque el MACD no es un indicador delimitado por dos niveles específicos (un límite superior y un límite inferior) como otros osciladores (por ejemplo el RSI), el  nivel general de la línea  del MACD nos puede ayudar a determinar cuando la tendencia del precio ha entrado en condición de sobrecompra o sobreventa.

Imagen 4: Señales del indicador MACD

Señales de trading del MACD

El indicador MACD proporciona diversas señales:

  1. Señales de compra/venta cuando la línea rápida cruza la línea de señal.
  2. Señales de compra/venta cuando el histograma MACD alcanza un pico alcista/bajista y revierte su dirección.
  3. Señales de alerta cuando el precio y el MACD se mueven en direcciones opuestas (el precio sube mientras el MACD baja o viceversa). Estos fenómenos se conocen como divergencias.

Los cruces de la línea de señal conforman las señales más comunes del MACD.

En el gráfico anterior se marcaron varias señales de compra y venta usando el histograma MACD. Las señales se producen cuando el histograma alcanza un pico alcista/bajista y luego se aleja de ese pico. Cuando el precio está en una fase alcista, el trader buscará abrir posiciones de compra durante los retrocesos bajistas y las señales del histograma del MACD pueden servir de ayuda para este fin. Lo contrario es cierto en una fase bajista. En este ejemplo podemos ver en las fases alcistas y bajistas del mercado que las señales del histograma ofrecen la oportunidad de realizar buenas operaciones aunque nos hayamos perdido del comienzo de la tendencia.

El siguiente gráfico muestra señales adicionales provistas por el MACD.

Además de las señales de entrada y salida que proporciona el histograma del MACD, este indicador cuenta con otro conjunto de señales que se observa cuando las dos líneas del MACD se cruzan. El cruce al alza es una señal de compra mientras que la señal de venta ocurre en el subsecuente cruce posterior a la baja. Estas señales son más efectivas cuando el MACD está en sobrecompra o en sobreventa tal como muestra el gráfico de la imagen 5.

Si vemos la operación de compra que se muestra en el siguiente gráfico, podemos observar que la señal de compra consistió en un cruce alcista de las líneas del MACD después del punto C. Sin duda hay un alto potencial de beneficios en esta operación, pero se puede notar una corrección después del punto de entrada. El precio realiza un retroceso hasta la línea inferior del tridente y prueba el soporte antes de moverse al alza. Seguramente muchos traders fueron sacados del mercado en esta corrección bajista y terminaron perdiendo el principal movimiento del precio.

Un trader que utiliza tridentes probablemente habría reconocido las oscilaciones del precio en los puntos A, B y C y habría trazado el tridente de Shiff modificado que se muestra en el gráfico. En lugar de entrar al mercado en el momento del cruce en el MACD, este trader colocaría una orden de compra en la línea mediana inferior del tridente y movería esta orden a lo largo de la línea del tridente conforme progresa el tiempo. Cuando el precio cae y prueba la línea del tridente, la orden es ejecutada y el trader finalmente tiene una posición de compra en este mercado.

El concepto final que vamos a ver en relación al MACD  y los tridentes, es la divergencia entre la tendencia del precio y la tendencia del MACD que se presenta en ocasiones. En el siguiente gráfico podemos notar como el precio forma una serie de altos más altos a lo largo de la línea mediana del tridente mientras que el MACD  forma altos más bajos al mismo tiempo. Esta divergencia bajista sugiere que la tendencia alcista actual puede estar llegando a su final. LA divergencia alcista se produce cuando el precio está en una tendencia bajista mientras que el MACD está realizando altos más altos (tendencia alcista).

Imagen 5: Señales del indicador MACD combinadas con tridentes